Canadá activa la Ley de Cuarentena y endurece el control de fronteras por el ébola
La Agencia de Salud Pública de Canadá (PHAC) ha activado la Ley de Cuarentena para imponer severas restricciones en sus fronteras. La medida busca prevenir la entrada y propagación del virus del Ébola en territorio canadiense. Estas acciones, anunciadas el pasado 26 de mayo de 2026, suponen un cambio significativo en el control migratorio del país ante la evolución del brote en África central y oriental. El Gobierno canadiense aplica así un enfoque de precaución, a pesar de considerar bajo el riesgo para la población local.
La principal novedad es la suspensión temporal de documentos de viaje para residentes de la República Democrática del Congo (RDC), Uganda y Sudán del Sur. Esta suspensión, que tendrá una duración de 90 días a partir del 27 de mayo, afecta a visados de residente temporal, autorizaciones electrónicas de viaje (eTA) e incluso a residencias permanentes ya aprobadas. La medida se dirige específicamente a los residentes de estos tres países, considerados de alto o muy alto riesgo por la extensión del brote. Los viajeros afectados no podrán viajar a Canadá mientras sus documentos migratorios estén suspendidos.
Además de la suspensión de visados, Ottawa ha ordenado una cuarentena obligatoria de 21 días para cualquier persona que llegue a su territorio y haya estado en los países afectados durante las dos semanas previas a su llegada. Esta medida se aplicará incluso si los viajeros no presentan síntomas. Aquellos que desarrollen fiebre u otros signos de la enfermedad serán trasladados directamente a hospitales para una evaluación médica. Para quienes no muestren síntomas, pero no dispongan de un lugar adecuado para cumplir el aislamiento, las autoridades canadienses habilitarán instalaciones designadas.
Refuerzo de controles sanitarios ante el brote
Estas nuevas disposiciones fronterizas se implementan en un contexto de creciente preocupación internacional por el brote de ébola en el noreste de la RDC, que ya acumula cientos de casos sospechosos. La decisión del Gobierno canadiense responde a la gravedad de la enfermedad y a la necesidad de reforzar los controles sanitarios, especialmente ante eventos de gran afluencia como la próxima Copa Mundial de la FIFA 2026. El objetivo principal es minimizar el riesgo de introducción y diseminación del virus en Canadá.
Incidente con pasajero afectado por ébola
La rigurosidad de estas medidas quedó patente en un incidente ocurrido el pasado 21 de mayo de 2026. Un vuelo de la aerolínea Air France con destino a Detroit, que partió de París, fue desviado al Aeropuerto Internacional Trudeau de Montreal. La aeronave tuvo que ser redirigida tras detectar que un pasajero procedente de la República Democrática del Congo había embarcado en el avión, incumpliendo las normativas sanitarias vigentes para viajeros de zonas afectadas por el ébola. Las autoridades estadounidenses confirmaron que el pasajero no cumplía los requisitos de entrada, activándose así protocolos de emergencia y prohibiendo el aterrizaje del vuelo en Detroit.
Las restricciones, que estarán en vigor hasta al menos el 29 de agosto de 2026, demuestran el compromiso de Canadá por mantener la seguridad sanitaria de su población. La PHAC ha reiterado que, si bien el riesgo para la población canadiense se mantiene bajo, estas medidas preventivas son cruciales dada la naturaleza del virus. Los ciudadanos canadienses y residentes permanentes que hayan estado en las zonas de riesgo deberán cumplir con la cuarentena obligatoria, evidenciando la extensión de las precauciones adoptadas por el gobierno.
Un corredor de 100 años hace historia en Ottawa y emociona al mundo. A sus 100 años, Roy Allen se convirtió este sábado en el participante de mayor edad en completar la prueba Ottawa 5K del Tamarack Ottawa Race Weekend, marcando además un hecho inédito: es el primer runner centenario canadiense que logra terminar esta competición. El corredor, residente de la capital canadiense, cruzó la meta con un tiempo de 1 hora, 47 minutos y 19 segundos, acompañado durante todo el recorrido por varios integrantes de su familia. Con ayuda de un andador y el apoyo constante del público, Allen avanzó por las calles de la ciudad entre aplausos, pancartas y muestras de admiración, demostrando una vez más que la edad es solo un número cuando se trata de running. Allen decidió aprovechar el desafío para recaudar fondos destinados a cuatro organizaciones benéficas que han sido fundamentales para él y su esposa Melba, de 94 años: el Council on Aging of Ottawa, la Dementia Society, la Perley Health Foundation y el Gloucester 50+ Centre.






