Todas

Perú frena la compra de 24 cazas F-16 a EE.UU. por 3.420 millones de dólares

La decisión del presidente interino de Perú, José María Balcázar, de suspender la compra de millones en aviones de combate F-16 C y D block 70, ha generado un fuerte impacto en la agenda de defensa del país y en las relaciones bilaterales con Estados Unidos. Esta paralización afecta directamente al plan de modernización de la Fuerza Aérea del Perú (FAP), que buscaba reforzar su capacidad operativa frente a los desafíos regionales.

El mandatario peruano ratificó oficialmente que su gobierno ha procedido con la suspensión de la firma del contrato para la adquisición de estas aeronaves a Estados Unidos. Balcázar argumentó que la naturaleza transitoria de su administración le impide cerrar acuerdos de tal envergadura financiera y estratégica. Sugirió que es necesario sopesar adecuadamente el uso de los fondos públicos. Ante esta situación, el jefe de Estado peruano afirmó que evalúa la posibilidad de comunicarse directamente con el presidente estadounidense, Donald Trump, para clarificar la postura de su gobierno.

Impacto en la modernización de la FAP

La reciente decisión del Perú de avanzar en la adquisición de aviones F-16 Block 70, fabricados en Estados Unidos, formaba parte integral del proceso de modernización de la Fuerza Aérea del Perú (FAP). Este plan tenía como objetivo reemplazar progresivamente aeronaves más antiguas como los MiG-29 y Mirage 2000. La adquisición de estos modernos cazas buscaba fortalecer la capacidad de defensa aérea nacional y garantizar la soberanía del espacio aéreo peruano.

El acuerdo inicial, autorizado por el gobierno peruano en febrero de 2026 tras una evaluación de dos años, ratificó la necesidad de esta capacidad. Concluyó que la oferta de Estados Unidos satisfacía mejor las necesidades peruanas que otras alternativas, como el sueco JAS-39 Gripen o el francés Dassault Rafale F4. La operación incluía una compra inicial de 12 aviones nuevos de producción de Lockheed-Martin, con entrega prevista para 2029. Además, contemplaba otros 12 aviones y un paquete de apoyo de Ventas Militares al Extranjero (FMS) valorado en 500 millones de dólares para armamento, mantenimiento y entrenamiento. Incluso se consideraba la posibilidad de proporcionar a Perú un avión cisterna KC-135, una nueva capacidad estratégica importante.

Tensiones diplomáticas por la suspensión

La postura del Ejecutivo peruano no fue bien recibida por el embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro. El diplomático estadounidense advirtió públicamente que si se negociaba de mala fe y se socavaban los intereses estadounidenses, se utilizarían todas las herramientas disponibles para proteger la prosperidad y seguridad de su país y la región. Ante estas declaraciones, Balcázar consideró que el embajador podría estar “mal informado” respecto a los motivos que llevaron a la suspensión de la compra de millones. Esto fundamenta su intención de contactar directamente con Donald Trump.

Es importante señalar que, incluso con la incorporación de los 24 aviones F-16, Perú no superaría a potencias regionales como Chile y Brasil en cantidad de aviones caza activos. Así lo indica el ranking “Fighter Fleet Strength by Country 2026” elaborado por el portal especializado Global Firepower (GFP). El F-16 Block 70, en particular, cuenta con un radar AESA, sistemas avanzados de guerra electrónica y capacidades de combate de largo alcance. Posee además una mayor vida útil operativa. La suspensión de la compra de millones añade una capa de incertidumbre a la estrategia de defensa peruana y a sus relaciones comerciales con Estados Unidos, a la espera de las próximas gestiones diplomáticas.

La venta de F-16 a Perú pone de manifiesto la compleja relación entre la política de los socios, los adversarios extrarregionales y el acceso de defensa de EE.UU. El 18 de abril de 2026, el presidente interino peruano José María Balcázar suspendió temporalmente la firma de un acuerdo de 3.420 millones de dólares para la compra de 24 nuevos aviones de combate F-16 C y D block 70, junto con los equipos y apoyo asociados.

La decisión oficial de compra había sido autorizada por el gobierno peruano en febrero de 2026 tras un proceso formal de evaluación de dos años. Dicho proceso ratificó la necesidad de la capacidad y concluyó que la oferta de Estados Unidos satisfacía mejor las necesidades peruanas que otros competidores, incluidos el sueco JAS-39 Gripen y el francés Dassault Rafale F4. El acuerdo incluía una compra inicial directa de 1.500 millones de dólares por 12 aviones nuevos de producción adquiridos a Lockheed-Martin, para ser entregados en 2029. Además, se preveía la compra directa de otros 12 aviones nuevos de producción, que se entregarían posteriormente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.