Llenar el carro cuesta el doble y los salarios no dan la talla
Llenar la mitad del carro de la compra en 2026 exige trabajar las mismas horas que en años anteriores. Los hogares vascos se enfrentan a un escenario donde el coste de los alimentos se ha disparado, erosionando el poder adquisitivo de forma alarmante. Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) son contundentes: el ticket del supermercado en Euskadi ha subido un 45,8% desde 2019, una cifra que supera la media nacional (42,3%) y que se ha incrementado a un ritmo vertiginoso, muy por encima de la inflación general acumulada en el mismo periodo (25,5%).
Mientras los precios de los alimentos ascienden como un cohete, los salarios lo hacen a paso de tortuga. El coste salarial medio por trabajador en la comunidad ha experimentado un crecimiento del 17% desde finales de 2019 hasta el cierre de 2025, pasando de 2.444 a 2.860 euros. Esta brecha abismal entre el encarecimiento de la cesta compra doble caro y la modesta subida de las nóminas pone en jaque la economía familiar, especialmente la de aquellos con rentas más bajas. «La inflación alimentaria es muy regresiva: afecta más a quien menos tiene. La vivienda preocupa, pero esto erosiona los hogares, porque lo que no se puede hacer es dejar de comer», advierte Massimo Cermelli, profesor de Economía y Finanzas en la Universidad de Deusto.
El golpe al bolsillo: un problema nacional
Esta situación, uno de los principales focos de preocupación ciudadana, se palpa en cualquier supermercado o tienda de barrio. El encarecimiento de la cesta de la compra y sus devastadoras consecuencias económicas, sociales y nutricionales están haciendo mella entre los consumidores. La Unión de Consumidores de Castilla y León, junto a otras entidades, ha puesto el foco en la dificultad creciente para mantener hábitos de alimentación saludables en un contexto de inflación alimentaria disparada y un incremento generalizado del coste de vida. Comer sano se ha convertido en un auténtico reto para muchos hogares españoles.
La coyuntura global, marcada por conflictos como la guerra en Irán, ha añadido más leña al fuego. El impacto inicial de estos eventos sobre los precios de la cesta de la compra en España ha sido mayor de lo estimado. Según datos del INE, la vida se encareció un 3,4% el pasado mes, y más de la mitad de los productos analizados han visto subir su precio en comparación con el mes anterior. Los combustibles líquidos, la gasolina y el diésel han sido algunos de los grandes protagonistas de estas subidas.
La Habana Vieja, un espejo de las dificultades
La crisis económica y la inestabilidad política no son ajenas a otros rincones del mundo. La Habana Vieja, un laberinto histórico fundado por Diego Velázquez y declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, se encuentra en una situación crítica. El rifirrafe político entre el régimen castrista y la Administración estadounidense ha provocado la mayor crisis energética de la isla, secando los surtidores de combustible y sumiendo a Cuba en la oscuridad. Esta situación, que echa por tierra los logros del Plan Maestro para revitalizar el casco histórico, ha llevado a la emigración de unas 300.000 personas de La Habana en apenas dos o tres años, buscando un futuro más prometedor lejos de la isla.
Un referente empresarial alavés dice adiós
En el ámbito nacional, el fallecimiento de Jesús Echave, uno de los grandes empresarios alaveses de las últimas décadas, ha conmocionado al mundo de la construcción. Conocido como «dueño y señor» del territorio en obra pública y suministros, Echave destacó por potenciar proyectos y generar empleo a través del grupo empresarial que lideraba. Su temprana dedicación al negocio familiar tras el fallecimiento de su padre y su diversificación en distintos sectores dejan un legado imborrable en Álava. Su figura, unida a la de otros grandes empresarios de la región, representa la resiliencia y el espíritu de superación en tiempos convulsos.
El precio de la cesta de la compra ha subido un 46% desde 2019, el doble que los salarios. Trabajar las mismas horas para llenar la mitad del carro en la tienda. Esa es la realidad matemática a la que se enfrentan los hogares.






