2.500 millones para un plan que blinda a los vulnerables
El Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) ha dado un golpe sobre la mesa con un ambicioso plan que promete transformar la búsqueda de empleo en España. Con una inversión sin precedentes de 2.500 millones de euros, las políticas de empleo se rediseñan para ofrecer itinerarios personalizados y formación específica, poniendo el foco en quienes más lo necesitan. Este giro radical busca dar un impulso definitivo a millones de personas que llevan meses, o incluso años, intentando reincorporarse al mercado laboral sin éxito.
La estrategia del SEPE, en sintonía con el Gobierno, abandona los enfoques tradicionales para centrarse en un acompañamiento real y adaptado a las circunstancias de cada desempleado. La meta es clara: mejorar la empleabilidad de los colectivos más vulnerables, aquellos que enfrentan mayores dificultades para encontrar y mantener un trabajo. La nueva normativa, respaldada por el Real Decreto 633/2025 que establece la Estrategia Española de Apoyo Activo al Empleo 2025-2028, busca potenciar las capacidades regionales para ofrecer un apoyo más eficaz.
Inversión Récord y Enfoque Personalizado
La inyección de 2.500 millones de euros es la mayor destinada a programas activos de empleo en los últimos años. Este capital se traducirá en una oferta ampliada de orientación, formación y acompañamiento laboral. Los beneficiarios directos de estas nuevas políticas serán aquellos colectivos que, según la normativa, presentan mayores dificultades de acceso al empleo. Entre ellos se incluyen jóvenes con baja cualificación, desempleados de larga duración, personas con discapacidad, mayores de 45 años en paro y mujeres víctimas de violencia de género, entre otros grupos prioritarios.
El País Vasco asume la gestión del desempleo
En paralelo a estas reformas internas, el SEPE avanza en la descentralización de competencias. El pasado 16 de enero se suscribió el Acuerdo de la Comisión Mixta de Transferencias entre la Administración del Estado y la Comunidad Autónoma del País Vasco. Este convenio, publicado en el Boletín Oficial del Estado el 6 de marzo, formaliza la asunción por parte del País Vasco de la gestión de la protección por desempleo. Si bien el acuerdo se perfeccionó con la publicación, su efectividad se remonta al 1 de enero de 2027, marcando un hito en la distribución de responsabilidades en materia de empleo.
Este traspaso de competencias, que también incluye la cesión de medios patrimoniales y personales adscritos a la gestión del desempleo, es un paso más en la política de acercar la administración al ciudadano. Se espera que este modelo pueda ser replicado en otras comunidades autónomas, fortaleciendo el papel de las regiones en la lucha contra el paro.
Protección para Colectivos Vulnerables
La nueva normativa también introduce mejoras significativas en la protección de los trabajadores. Entra en vigor la regla de la Seguridad Social que beneficia a los fijos discontinuos, sumando un día y medio cotizado para su jubilación. Asimismo, se refuerza la protección frente al despido para aquellos que se encuentren de baja médica por motivos de ansiedad o depresión, reconociendo la importancia de la salud mental en el ámbito laboral.
Estas medidas, junto con la inversión récord y la personalización de los itinerarios de empleo, configuran un nuevo escenario para el mercado laboral español. El SEPE se posiciona así como un actor clave en la reactivación económica, apostando por un modelo de empleo más inclusivo y eficaz, especialmente para aquellos colectivos que históricamente han enfrentado mayores barreras.
Trabajo bloquea la reforma para dar más autonomía al SEPE que aprobó en 2023.






