La sede de Plus Ultra que incomoda a la Audiencia Nacional
La sombra de la duda se cierne sobre Manuel García-Castellón, quien durante más de cuatro décadas fue titular del Juzgado Central de Instrucción nº6 de la Audiencia Nacional. Tras una dilatada carrera marcada por casos de gran calado, el magistrado jubilado ha puesto su nombre en el centro de la polémica al vincular su actividad profesional como abogado a la sede de la aerolínea Plus Ultra, empresa investigada por un rescate público de 53 millones de euros. Este giro en el caso Plus Ultra, que ya sacudió la actualidad con la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero el pasado 19 de mayo, añade una capa de complejidad que incomoda a muchos.
García-Castellón: Del banquillo de la Audiencia Nacional a la sede de Plus Ultra
Tras colgar la toga en septiembre de 2024, a los 72 años, Manuel García-Castellón no tardó en reaparecer en el mundo jurídico. Sin embargo, su elección de domicilio profesional ha desatado una tormenta: la sede de Plus Ultra en Madrid. Fuentes cercanas al caso revelan que el exmagistrado decidió registrar su dirección oficial como abogado en las mismas oficinas de la aerolínea, aprovechando una amistad de más de 30 años con Julio Martínez Sola, presidente de la compañía. García-Castellón optó por esta vía para no hacer constar su domicilio particular, un detalle que ahora adquiere una relevancia insospechada.
Una amistad de décadas que marca el presente judicial
La estrecha relación entre García-Castellón y Julio Martínez Sola no es nueva. Lo llamativo es la coincidencia temporal y espacial de esta amistad con la investigación del rescate de Plus Ultra. El pasado 11 de diciembre de 2025, durante la detención de Martínez Sola, el presidente de la aerolínea pidió a los agentes que comunicaran su arresto y lugar de custodia al exjuez. Esta petición, inusual, ha puesto de manifiesto la profunda conexión entre ambos, una conexión que ahora se examina con lupa en el contexto de la causa judicial.
La imputación de Zapatero y el rescate millonario: el foco del caso
La investigación sobre el rescate de Plus Ultra, aprobado en marzo de 2021 con una inyección de 53 millones de euros del Gobierno, ha cobrado una nueva dimensión con la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. El sumario busca esclarecer si se cometió un delito a partir de las circunstancias que acrediten la culpabilidad de los investigados. El hallazgo de material de joyería, por ejemplo, ha sido señalado como un posible indicio de un origen ilícito de fondos, añadiendo un elemento de intriga a la causa.
¿Qué papel juega el exjuez en la investigación?
Aunque García-Castellón ha declarado que no ejerce como abogado, su vinculación profesional y personal con el caso Plus Ultra genera interrogantes. Su larga trayectoria como juez de instrucción en la Audiencia Nacional, y su conocimiento de los entresijos judiciales, le otorgan una perspectiva única. La pregunta que resuena ahora es si esta proximidad al entorno de la investigación, y su amistad con el presidente de Plus Ultra, podrían tener algún tipo de influencia o implicación en el desarrollo de la causa. El hecho de que su nombre aparezca en este contexto, tras décadas de servicio público, marca un antes y un después en su figura pública y judicial.
El juez García-Castellón puso la sede de Plus Ultra como dirección profesional aprovechando su amistad con Julio Martínez Sola, presidente de la aerolínea. Tras más de cuatro décadas como titular del Juzgado Central de Instrucción nº6 de la Audiencia Nacional, el magistrado se jubiló a los 72 años. Su carrera no pasó desapercibida, con notoriedad mediática por casos como la Operación Kitchen o Tsunami. A pesar de su jubilación, García-Castellón decidió adentrarse en la abogacía, dándose de alta como letrado escasas semanas después de abandonar su puesto judicial.






