Economía

El BCE dispara el crédito y hunde la morosidad: ¿El fin de la crisis económica?

La economía española muestra signos de reactivación inesperada tras un inicio de año incierto. La decisión del Banco Central Europeo (BCE) de bajar los tipos de interés ha actuado como un bálsamo, impulsando la demanda de crédito a niveles récord y situando la morosidad de las financieras en su punto más bajo desde 2008. Un giro que pocos anticipaban y que marca un cambio de tendencia significativo.

El BCE baja los tipos y el crédito se dispara

La bajada del precio del dinero iniciada por el Banco Central Europeo (BCE) en junio de 2024, que situó los tipos de interés en el 2%, ha sido el catalizador principal de esta sorprendente mejora. España ha cerrado 2025 con máximos históricos en la demanda de crédito, disparándose un 130% en el conjunto del ejercicio, según datos de la Asociación Nacional de Establecimientos Financieros de Crédito (Asnef) y Equifax. Este fenómeno confirma la fortaleza de la actividad crediticia, especialmente en el último trimestre del año, donde la demanda de crédito bancario alcanzó un récord del 140%. El dinamismo se ha extendido a las microfinancieras, beneficiadas por la recuperación de la confianza y el consumo.

Morosidad en mínimos históricos: ¿Adiós a la crisis?

Paralelamente a la euforia crediticia, los créditos en riesgo de las financieras han caído a mínimos históricos desde 2008. El volumen de préstamos dudosos se sitúa en 2.404 millones de euros, la cifra más baja en 17 años, con una morosidad que desciende al 5,42%. Esta mejora es fruto tanto del aumento del crédito concedido como de una mayor capacidad de pago por parte de los clientes. Los expertos señalan que, a pesar de que las financieras suelen presentar una morosidad más elevada que los bancos, su especialización y menor tamaño permiten un control más efectivo de la situación.

Marzo, el punto de inflexión para las expectativas

Si bien los primeros meses del año mostraron caídas en indicadores clave, marzo se erige como un punto de inflexión. Las expectativas económicas, los ingresos y, sobre todo, la percepción sobre los precios han experimentado una mejora notable. Este cambio de rumbo, aunque inicialmente afectado por la inestabilidad global y el conflicto en Irán que impactó en febrero, ha logrado revertirse, demostrando la resiliencia del tejido económico español.

La industria del cemento, termómetro de la construcción

La industria del cemento en España también refleja esta tendencia positiva. Tras un inicio de año con caídas en el consumo, marzo marcó el inicio de una recuperación que se ha mantenido. El consumo acumulado hasta abril de 2026 se sitúa en el 9,3%, con 5,31 millones de toneladas. En abril, el consumo aumentó un 13,2% interanual. Esta evolución favorable del mercado interior contrasta con el descenso de las exportaciones, que siguen cayendo a doble dígito.

La economía española navega aguas más tranquilas gracias a las medidas del BCE. La combinación de una demanda de crédito disparada y una morosidad en mínimos históricos ofrece un panorama esperanzador, aunque la industria del cemento y las exportaciones aún muestran matices. El punto de inflexión de marzo en las expectativas económicas sugiere que la confianza se está recuperando, marcando el camino hacia una estabilidad deseada.

Las alarmas suenan: cruje la cadena de pagos y suben los impagos

Sin embargo, no todo son buenas noticias. La caída del consumo, perceptible en la calle, empieza a convertirse en un dato estructural y amenaza la integridad de la cadena de pagos. Un primer indicio se advierte en los indicadores de marzo publicados por el Banco Central, que reflejan un incremento sostenido en los niveles de morosidad, tanto de personas físicas como de empresas. El nivel de morosidad en tarjetas de crédito se ubicó en el nivel más alto de los últimos tres años, marcando un 2,8% en marzo. Los préstamos personales también registraron un incumplimiento del 4%, el más elevado en nueve meses.

Cheques rechazados y liquidez en jaque

La situación de los cheques rechazados es aún más delicada. Se contabilizaron más de 64.000 cheques rechazados, lo que representa un incremento interanual del 91,7%, la cifra más alta del último lustro. En paralelo, corre otra amenaza silenciosa: el desapalancamiento entre depósitos y créditos en dólares, un proceso que detonó la Convertibilidad. Los números muestran un proceso de reducción de la liquidez del sistema.

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