Vox desmiente pactos con la izquierda y el PP presume de peso en el gobierno municipal
Telde se ahoga en un lodazal de contradicciones políticas donde la hipocresía parece ser la norma. Mientras Vox Telde desmiente rotundamente cualquier pacto con la izquierda en votaciones clave, el PP canario reivindica su peso en el gobierno municipal. Los socialistas y nacionalistas, por su parte, se centran en informes técnicos. La ciudadanía, harta de promesas incumplidas y discursos vacíos, observa cómo la confianza en las instituciones se disuelve.
La última sesión plenaria sobre financiación autonómica ha sacado a la luz las grietas del sistema. Vox Telde ha negado con vehemencia cualquier alineamiento ideológico con PSOE o Nueva Canarias. Califican de "interesadas y falsas" las interpretaciones que vinculan su voto en contra a una coincidencia con la izquierda. La formación asegura que su posición es propia y coherente, centrada en la defensa de una reforma profunda de la financiación y en la crítica a la "hipocresía política" del Partido Popular. Según Vox, antes de reclamar más recursos, el PP debería centrarse en la austeridad y la eficiencia.
Este desmentido de Vox llega en un momento delicado para la credibilidad política en Telde. La formación, a través de su concejala Esmeralda Cabrera, defendió en el pleno posturas centradas en la reducción del gasto político y la bajada de impuestos, criticando la propaganda institucional. Sin embargo, las acusaciones de hipocresía no solo apuntan a Vox, sino que parecen impregnar el ambiente político general de la ciudad.
El PP presume de gestión mientras la oposición señala las carencias
Por su parte, el presidente del PP canario ha aprovechado para reivindicar el papel de los populares en el gobierno de Telde. Elogia a sus concejales y da prácticamente por cerrada la etapa política de Sergio Ramos. Esta declaración llega mientras los socialistas y nacionalistas parecen centrar su atención en el informe de un técnico privado. Se intuye una posible estrategia para señalar las debilidades de la gestión actual.
La denuncia ciudadana sobre la falta de alumbrado público en la calle José Valido Marrero, que lleva un mes sin funcionar, ejemplifica la desconexión entre las disputas políticas y las necesidades reales de los vecinos. La definición de hipocresía, según la RAE, es "fingir creencias, opiniones, virtudes o sentimientos que no se tienen". Un recurso, según los análisis, "muy usado" en la política y, por extensión, en la sociedad. La contradicción entre la fachada expuesta y lo que realmente se piensa o se siente se manifiesta "a lo grande" en la arena política, donde los mensajes llegan a una audiencia masiva.
La 'hipocresía política' mina la confianza ciudadana en Telde
Ejemplos de esta falta de coherencia abundan: ir a ver al Papa mientras se apoyan políticas de rechazo a inmigrantes, hablar de "libertad" para intereses propios mientras se aplaude la represión a manifestantes, o defender derechos mientras se exhiben símbolos de regímenes dictatoriales. Esta "hipocresía tan de moda" está socavando la credibilidad de las instituciones y disolviendo el tejido de la confianza cívica. El resultado es un aumento de la desconfianza y la polarización en Telde.
La política municipal, que debería ser un reflejo de las virtudes y defectos de sus ciudadanos, se ha convertido en un escenario donde las promesas incumplidas y la falta de gestión real se achacan a problemas preexistentes. Se intenta capitalizar logros ajenos. La ciudadanía se siente cada vez más alejada de una clase política que parece más preocupada por sus disputas internas que por ofrecer soluciones tangibles.
La situación en Telde es un reflejo de una problemática más amplia que afecta a la confianza en las instituciones. Cuando las acciones de los representantes públicos no se corresponden con sus discursos, la credibilidad se erosiona. Deja tras de sí un rastro de desafección y cinismo. La urgencia de una política más transparente y coherente se hace patente. No solo para los residentes de la calle José Valido Marrero que reclaman alumbrado, sino para toda la ciudadanía teldenense que exige un cambio de rumbo.
La hipocresía consiste en fingir creencias, opiniones, virtudes o sentimientos que no se tienen. Es decir, una contradicción entre la fachada expuesta y lo que se piensa o se siente realmente. Usado por muchos políticos y, sobre todo, por quienes votan a esos mismos políticos.






