El PSOE de Madrid abandona la Asamblea por un debate de Vox y la bronca del abono transporte
Los diputados del partido socialista obrero español de Madrid abandonaron el hemiciclo de la Asamblea regional este jueves durante la defensa de una proposición no de ley de Vox que instaba a pedir elecciones generales inmediatas. La decisión del grupo socialista de abandonar el pleno se produjo justo cuando la formación de extrema derecha exponía sus argumentos. El pleno estuvo marcado también por la agria polémica entre el PP y la izquierda sobre el requisito del empadronamiento para acceder al abono transporte.
La sesión de control en la Asamblea de Madrid vivió un momento insólito este jueves. Los diputados del partido socialista obrero español decidieron abandonar el hemiciclo. La estampida socialista se produjo al inicio del debate de una proposición no de ley presentada por Vox, que solicitaba la convocatoria de elecciones generales inmediatas en España. La portavoz de Vox, Isabel Pérez Moñino, cuestionó la situación política del país. Preguntó retóricamente: «¿Qué más tiene que pasar para que los españoles puedan votar?». La iniciativa de Vox buscaba, además, que el Gobierno regional condenase los «sucesivos y graves escándalos de corrupción» vinculados al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y reclamase la convocatoria electoral.
La portavoz del PSOE de Madrid, Mar Espinar, calificó la sesión de «circo». Justificó la no participación de su grupo en un debate que, a su juicio, no correspondía a la competencia de la Asamblea autonómica. A pesar de esta ausencia, el resto de los grupos parlamentarios continuaron con sus intervenciones y votaciones. La dirección de la Asamblea expresó su extrañeza por no haber planteado estas objeciones en la Junta de Portavoces, órgano donde se define el orden del día.
Polémica por el abono transporte en la Asamblea
Paralelamente a la controversia por la ausencia socialista, el pleno de la Asamblea fue escenario de un agrio debate entre el Partido Popular y los grupos de izquierda. La discusión se centró en el requisito del empadronamiento para acceder a las bonificaciones del abono transporte en la Comunidad de Madrid. El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, Jorge Rodrigo, arremetió contra la izquierda y la acusó de practicar la «demagogia» en este asunto. Rodrigo defendió la medida, explicando que en la región se pregunta a los solicitantes «dónde va a residir», no «de dónde viene».
El consejero popular señaló que la exigencia del padrón para beneficiarse de ciertas ayudas públicas es una práctica habitual y necesaria. El dinero público, argumentó, «no cae del cielo». Puso como ejemplo que en el municipio de Getafe, gobernado por el PSOE, se exige el empadronamiento para acceder a la piscina municipal. Rodrigo recordó que la ley del Consorcio Regional de Transportes ya contemplaba desde hace años la necesidad de estar empadronado para recibir estas bonificaciones. El Gobierno de Isabel Díaz Ayuso simplemente aplicaba la normativa vigente. Esto fue criticado duramente por el Ejecutivo central y la oposición madrileña. El partido socialista obrero español había acusado previamente a los populares de llamar «fachas» a quienes exigían el empadronamiento. Sin embargo, el propio PSOE, en su programa marco municipal de 2023, defendía el «arraigo social» y el empadronamiento como vía para la regularización de inmigrantes y el acceso a servicios.
La «espantada» socialista y sus consecuencias
La «espantada» del PSOE en la Asamblea de Madrid ha dejado más interrogantes que respuestas sobre la estrategia parlamentaria del partido en la región. La negativa a debatir la propuesta de Vox sobre elecciones generales y la posterior polémica por el abono transporte evidencian las tensiones internas. También reflejan la dificultad del partido socialista obrero español para fijar una posición unificada frente a las iniciativas de la derecha y la extrema derecha. La Comunidad de Madrid se consolida así como un escenario de confrontación política constante. Las medidas de gestión diaria se mezclan con las disputas a nivel nacional, afectando directamente al debate público y a la percepción ciudadana sobre las políticas sociales y de movilidad.
El incidente en la Asamblea de Madrid subraya la polarización política existente en España. Las complejas estrategias que los partidos emplean para navegar el actual panorama electoral son evidentes. La negativa del PSOE a debatir la propuesta de Vox y la controversia generada por el requisito del padrón para el abono transporte son síntomas de un clima de tensión. Este clima previsiblemente continuará marcando la agenda política en la región y a nivel nacional.






