El consumo de cemento en España se dispara un 2,9% en 2024
España ha cerrado 2024 con una noticia que rompe la tendencia de decrecimiento en varios sectores clave: el consumo de cemento se ha disparado un 2,9%. Un dato que no solo confirma una recuperación en el sector de la construcción, sino que además pone de manifiesto una realidad económica que contrasta fuertemente con otros ámbitos del consumo.
El Crecimiento Inesperado del Cemento en España
Los números hablan por sí solos: el consumo de cemento en España ha alcanzado las 14.880.019 toneladas durante 2024. Esta cifra supone una mejora de 418.294 toneladas respecto al año anterior, situándose además a niveles comparables a los de 2021 o 2022. El presidente de Oficemen, Alan Svaiter, ha destacado que este crecimiento del 2,9% corrobora una progresión positiva, especialmente tras unos primeros meses del año que arrancaron con cifras en negativo.
Este repunte se ha consolidado especialmente en la segunda mitad del año. Si bien hasta octubre el consumo acumulado se mantenía en números rojos, el mes de noviembre marcó un punto de inflexión, situándose por primera vez en positivo con un crecimiento del 1,3%. La tendencia se aceleró hasta el 2,9% con el que se ha cerrado el ejercicio, con un notable repunte mensual del 10,4% en diciembre, sumando casi 110.000 toneladas más que en el mismo mes del año anterior.
Los datos por tipología de obra, hasta el tercer trimestre de 2024, señalan que el destino principal del cemento ha sido la edificación (54%), seguida de cerca por la obra pública (46%). Dentro de la edificación, el segmento residencial acapara un 33%, mientras que la obra no residencial y la rehabilitación representan un 13%.
Contraste Sectorial: Del Cemento a los Productos Acuáticos
Mientras el cemento marca un hito de recuperación, otros sectores de consumo presentan un panorama radicalmente distinto. Como ya informamos hace unas semanas, el consumo de productos acuáticos en los hogares europeos ha continuado su tendencia descendente en 2024, y España no ha sido una excepción. El descenso en volumen ha sido del 6% para el pasado año. Los hogares españoles consumieron 453.473 toneladas de productos acuáticos frescos, con un valor de 4.710 millones de euros, siguiendo una senda bajista que se inició en 2020.
En este contexto de consumo a la baja, sorprende el incremento en el consumo de especies como el salmón y, notablemente, la lubina, mientras que otras como la sardina han visto disminuir su demanda. Este comportamiento segmentado del mercado pesquero contrasta con la demanda general de productos acuáticos, que ha caído un 30% en volumen y un 12% en valor desde 2020.
Nuevas Formas de Socialización y Lucha contra la Drogadicción
Por otro lado, ante la creciente preocupación por el consumo de pantallas y la desconexión social, especialmente entre la Generación Z, empresas como Starbucks están buscando activamente nuevas formas de interacción. Su iniciativa ‘Play to Lose It’s part of the game’, en colaboración con el influencer Nil Ojeda, pretende posicionar sus locales como espacios de socialización física, ofreciendo partidas de ajedrez rápidas a los clientes. Un movimiento que busca combatir la tendencia a la desconexión digital y fomentar la interacción cara a cara.
En un ámbito completamente diferente, pero también relacionado con tendencias de consumo y hábitos, la lucha contra la drogadicción cobra protagonismo. Con motivo del Día Mundial contra la Drogadicción, Umivale Activa y Proyecto Hombre Valencia han lanzado la campaña 'La cocaína no es diversión, es destrucción', con el objetivo de desmontar mitos y alertar sobre las graves consecuencias físicas y psicológicas de esta sustancia, haciendo hincapié en que no existe un consumo seguro.
¿Qué Impulsa la Tendencia del Cemento?
El repunte del consumo de cemento, según las previsiones, podría continuar en 2025 con un crecimiento estimado del 5%. Este optimismo en el sector de la construcción, a pesar de las caídas en otros segmentos del consumo, sugiere una reactivación ligada a la inversión en infraestructuras y al impulso de la edificación. Factores como los fondos europeos, la necesidad de vivienda y la reactivación de proyectos de obra pública parecen estar impulsando la demanda de este material fundamental.
La divergencia de estas tendencias de consumo —un repunte en la construcción frente a un descenso en productos acuáticos y una búsqueda de alternativas de socialización— dibuja un panorama complejo y heterogéneo para la economía española. El sector cementero, sin duda, se erige como uno de los grandes protagonistas de este final de año, marcando un posible punto de inflexión tras años de incertidumbre.






