Juan Roig fulmina a su mano derecha, Héctor Hernández, y sacude Mercadona
Un auténtico terremoto sacude la cúpula de Mercadona. La cadena de supermercados ha fulminado a Héctor Hernández, pilar fundamental durante más de dos décadas y mano derecha de Juan Roig. Su inesperado adiós, confirmado el pasado viernes, deja un vacío estratégico y una reorganización sin precedentes en el organigrama de la empresa.
Hernández, que hasta ahora ejercía como director general de Finanzas, Relaciones Externas y Legado, era mucho más que un cargo: era la mano derecha de Juan Roig, una figura clave que ha permanecido en el Comité de Dirección de Mercadona durante 23 largos años. Su marcha no es solo un cambio de nombres; es un golpe en el corazón de la estructura de poder de la compañía.
La fulminación de Héctor Hernández: golpe en el corazón de Mercadona
La noticia ha caído como un jarro de agua fría en el sector. Héctor Hernández no solo gestionaba las finanzas de la todopoderosa cadena, sino que también ostentaba las riendas de las Relaciones Externas y del vital departamento de Legado. Su influencia era transversal y su salida marca un antes y un después en la gestión de la compañía valenciana.
La reestructuración interna no se ha hecho esperar. La dirección de Mercadona ha movido ficha con rapidez para cubrir el hueco dejado por Hernández, reorganizando funciones y asignando nuevas responsabilidades a figuras de peso dentro y fuera de la empresa. Este movimiento refleja la magnitud del cambio y la necesidad de asegurar la estabilidad en un gigante como Mercadona.
Los nuevos rostros que asumen el control en Mercadona
La reorganización trae consigo una nueva configuración de poder. Enric Carbonell, conocido por su exitosa labor como director general del Valencia Basket y reciente ganador de la Liga Endesa, se incorpora al Comité de Dirección de Mercadona. Su misión será gestionar el Roig Arena, un proyecto estratégico para la empresa y para la ciudad de Valencia. Su fichaje es una clara señal de la ambición de Mercadona más allá de sus supermercados.
Pero los cambios no terminan ahí. Rafael España, un hombre fuerte y de total confianza de Juan Roig, que ya ejercía como director general de Tiendas y Recursos Humanos, asumirá ahora también el crucial área de Relaciones Externas. Este movimiento consolida su posición como uno de los pilares fundamentales en la estructura de la compañía.
Por su parte, Patricia Tobía, actual directora general de Informática, ve reforzado su peso en el Comité de Dirección al añadir a sus responsabilidades la dirección del área Financiera. Este ascenso estratégico la convierte en una figura clave para el futuro económico y tecnológico de Mercadona.
Finalmente, el departamento de Logística, bajo la dirección de David Cid, amplía su espectro y pasa a denominarse Logística y Sostenibilidad, una muestra clara del compromiso de la cadena con las nuevas demandas del mercado y la sociedad.
El futuro de Mercadona: ¿más allá de lo financiero?
La salida de Héctor Hernández y la subsiguiente reestructuración no solo impactan en la gestión interna, sino que también envían un mensaje claro al mercado.
Mercadona se adapta, evoluciona y se prepara para nuevos desafíos, consolidando un equipo que combina la experiencia interna con nuevas incorporaciones de peso.
La era post-Hernández promete ser una etapa de consolidación y expansión para la cadena de supermercados, con un organigrama renovado y enfocado en la eficiencia, la innovación y la sostenibilidad. La mano de Juan Roig sigue dirigiendo, pero con nuevas piezas en el tablero que marcarán el rumbo de Mercadona en los próximos años.






