Política

Marlaska fija su línea roja para la directora de la Guardia Civil ante la presión de Junts

Fernando Grande-Marlaska ha escenificado este martes en el Senado su apoyo a la directora de la Guardia Civil, Mercedes González, marcando una clara línea roja que podría forzar su destitución. El ministro del Interior se vio envuelto en un tenso rifirrafe con el senador de Junts, Eduard Pujol, en el marco de la comisión de investigación del caso Koldo.

Marlaska defiende la "limpieza" de su ministerio y carga contra Junts

El ministro Grande-Marlaska defendió la integridad de su departamento, calificándolo de "ministerio limpio" frente a las acusaciones. La comparación de Pujol con el exministro del PP Jorge Fernández Díaz provocó una airada respuesta de Marlaska: "Espero que no me compare a mí con el señor Fernández Díaz", replicó, calificando la comparación de "cuestión de gravedad" y declarando que no podía "quedarse callado".

Pujol insinuó una posible vinculación de Interior con el espionaje al preguntar si el ministerio estaba "limpio" tras la infección de su teléfono con Pegasus. Marlaska rechazó esta implicación, asegurando que su departamento no tiene "ninguna cloaca fuera de los parámetros de la ley", y contrastó esta situación con lo que, según él, ocurría en el Ejecutivo de Mariano Rajoy. El senador de Junts llegó a comparar al ministro con un "ministro de la Gobernación franquista", citando a figuras como Arias Navarro y Martín Villa.

La línea roja de Mercedes González: el encuentro con Leire Díez

El foco principal de la comparecencia se centró en Mercedes González, directora general de la Guardia Civil, y sus contactos con Leire Díez. Marlaska fijó una contundente línea roja para la continuidad de González: una prueba fehaciente de que se reunió con Díez después de que la cúpula del Ministerio del Interior tuviera conocimiento de la supuesta campaña de desprestigio contra la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.

Aunque Marlaska defendió inicialmente que no se planteaba cesar a González y aseguró que "ella no se ha reunido con Leire Díez" tras tener conocimiento de la operación contra la UCO, las propias admisiones posteriores del ministro tambalearon su defensa. Reconoció haber sido informado por González de al menos una reunión con la 'fontanera' del PSOE, aunque no pudo precisar la fecha exacta ni el motivo.

Dudas sobre la versión del ministro y el apoyo a la directora

La comparecencia dejó patentes las inconsistencias en la información proporcionada. Marlaska reiteró su apoyo a Mercedes González, asegurando que "no engañó a nadie" y que no tenía "ninguna duda sobre su buen hacer". Sin embargo, estas declaraciones contrastaban con la información de informes policiales que detallan comunicaciones entre ambas mujeres posteriores a la fecha clave.

La senadora de UPN, María Caballero, cuestionó la permanencia de González en el cargo ante estas evidencias. Marlaska intentó minimizar la gravedad de los contactos, enmarcando la información recibida por González en hechos ocurridos "hace ahora más de un año". A pesar de su apoyo, la fijación de la línea roja y las contradicciones en su relato dejan a la directora de la Guardia Civil en una posición delicada, pendiente de cualquier prueba que acredite una reunión posterior al conocimiento de la campaña contra la UCO.

La sesión en el Senado evidenció que el caso Koldo sigue salpicando al Ministerio del Interior, y Fernando Grande-Marlaska se enfrenta a una creciente presión para esclarecer todas las ramificaciones de la trama.

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