Economía

Oliu pone la mira en Unicaja tras el portazo del BBVA

Josep Oliu, el veterano presidente del Banco Sabadell, ha deshojado la margarita tras la amarga experiencia de la opa fallida con BBVA. Su próximo objetivo, según la cobertura financiera, apunta directamente hacia Unicaja. Tras repeler la oferta hostil de Carlos Torres, Oliu parece decidido a buscar una fusión que consolide su posición en el sector bancario español. Sin embargo, el camino hacia la entidad andaluza no será un paseo militar, ya que el núcleo duro de accionistas de Unicaja ya ha dejado claras sus condiciones.

La relación entre Sabadell y Unicaja, a diferencia de la tensión vivida con BBVA, es descrita como muy buena. Los negocios de ambas entidades son además muy complementarios, lo que alimenta las expectativas de una operación viable. Mientras Sabadell tiene una fuerte presencia en Cataluña, Levante y Madrid, y lidera el segmento de pymes, Unicaja domina en Andalucía, Extremadura y el norte de España, con un peso importante en crédito hipotecario. Una unión crearía un gigante bancario que abarcaría todo el Arco Mediterráneo, desde el norte de Cataluña hasta Huelva, y podría disputar el liderazgo en el norte a Abanca.

El interés por una fusión Sabadell-Unicaja no es nuevo. Ya aparecía en las quinielas antes de que BBVA lanzara su ofensiva sobre el Sabadell. El fracaso de la opa hostil ha reavivado estos rumores y, según la cobertura próxima a ambas entidades, una combinación es vista como una consecuencia casi natural de los movimientos estratégicos en el sector. La estrategia de Oliu, que ha sabido navegar las aguas políticas y conseguir apoyos institucionales, contrasta con la fallida aproximación de BBVA, demostrando que en España las operaciones de consolidación bancaria requieren tender puentes en lugar de destruirlos.

Las condiciones de los accionistas de Unicaja

La clave para que Oliu pueda avanzar reside en convencer al núcleo duro de accionistas de Unicaja. Estos, liderados por la Fundación Unicaja (que controla un 30% del capital) y con la influencia de pesos pesados como Tomás Olivo y los dueños de Mayoral (que poseen cerca del 9%), han marcado líneas rojas. La principal exigencia es mantener la sede de la entidad resultante en Málaga y preservar la imagen comercial de Unicaja. Estos accionistas consideran que una absorción pura donde Unicaja desapareciera del mapa bancario sería difícil de justificar.

La familia Domínguez de la Maza, propietarios de Mayoral, ya ha dado muestras de su influencia y visión estratégica. Durante la opa del BBVA, entraron en el capital del Sabadell comprando acciones, aprovechando la subida bursátil para obtener plusvalías. Aunque deshicieron la mayor parte de su posición, su entrada en la entidad catalana se interpretó como una prueba piloto de su potencial peso en futuras negociaciones. Su capacidad de influencia sobre la Fundación Unicaja es vista como un factor decisivo para desbloquear cualquier acuerdo.

Complementariedad y futuro de la banca española

La complementariedad geográfica y de negocio entre Sabadell y Unicaja es una de las bazas más fuertes para una posible fusión. La unión de ambas entidades crearía un banco de tamaño considerable, capaz de competir con las grandes entidades españolas y de ofrecer una red de oficinas y servicios más amplia a nivel nacional. La buena sintonía entre las directivas de ambos bancos, y la visión de crecimiento de Oliu, que busca expandirse tras la pérdida de activos con la venta de TSB al Santander, hacen de esta operación una opción atractiva.

Aunque la fusión Sabadell-Unicaja no se espera de forma inminente, sí se contempla que pueda materializarse en menos de un año una vez cerrada la opa. El escenario post-OPA de BBVA ha dejado claro que la consolidación bancaria es el camino a seguir. Josep Oliu, con una trayectoria notable, podría ver en esta operación un broche de oro a su carrera, pilotando una transición que posicione al nuevo grupo como un actor clave en el futuro de la banca española. La entidad resultante no solo dominaría el Arco Mediterráneo, sino que también se consolidaría como un competidor fuerte en todo el territorio nacional, reconfigurando el panorama financiero del país.

Accionistas de Unicaja endurecen las condiciones a Oliu para negociar una fusión con el Sabadell.

Josep Oliu deshoja la margarita antes de lanzarse a intentar una fusión tras repeler al BBVA, con Unicaja en el punto de mira.

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