Moncloa usa la actualidad migratoria para expulsar a decenas en Canarias desafiando al Papa
Apenas unos días después de que el Papa Francisco clamara en España por la acogida y la integración de migrantes, Moncloa ha protagonizado un giro radical que sacude la actualidad migratoria, política y social. El Gobierno de Pedro Sánchez usa el nuevo y polémico Pacto Europeo de Migración y Asilo para ejecutar las primeras expulsiones masivas de inmigrantes llegados a Canarias. Este movimiento genera, sin duda, una fractura entre el discurso oficial y la cruda realidad en las islas.
El Ministerio del Interior, sin apenas dejar que se asentara el mensaje papal, se ha acogido a uno de los puntos más controvertidos del nuevo reglamento europeo. Este permite la expulsión inmediata de casi un centenar de personas. Concretamente, la Policía Nacional ha solicitado la devolución de 82 de los 119 ocupantes del último cayuco que alcanzó la isla de El Hierro. Una medida drástica que se produce justo cuando se cumplen dos semanas de la entrada en vigor de este pacto.
El giro de Moncloa que sacude la actualidad migratoria
La decisión de Moncloa no es baladí. El nuevo texto europeo abre la puerta a la devolución automática de inmigrantes a sus países de origen con el rechazo inmediato de sus expedientes. Esto, para muchos, es un portazo a los derechos humanos y un endurecimiento sin precedentes de la política migratoria. La actualidad migratoria europea está marcada por este pacto, que ha generado intensos debates y críticas desde su concepción.
El Pacto Europeo de Migración y Asilo (PEMA) es el resultado de casi diez años de estancamiento y negociaciones infructuosas. Fue aprobado finalmente en 2024 por las instituciones europeas, impulsado en gran parte por fuerzas conservadoras y de extrema derecha. Su objetivo declarado es unificar criterios en la Unión Europea, pero la letra pequeña implica más controles fronterizos, procedimientos de devolución más rápidos y la creación de nuevos centros en territorio europeo. Bruselas lo defiende como una solución “justa y firme”, pero sus detractores alertan de un alejamiento de los migrantes de sus raíces y una posible vulneración de sus derechos.
El polémico Pacto Europeo: ¿qué esconde la política migratoria de Moncloa?
La entrada en vigor del PEMA, el pasado 14 de junio, ha supuesto un cambio radical en la gestión de la inmigración. España había expresado su intención de aplicarlo con un “enfoque garantista y respetuoso” con los derechos de los migrantes. Sin embargo, la realidad en Canarias parece contradecir esta promesa. La expulsión de estos inmigrantes se produce en paralelo a un proceso de regularización masiva en el que Moncloa preveía legalizar a medio millón de personas y al que se han inscrito más de un millón. Un contraste que evidencia la doble vara de medir del Gobierno en la actualidad migratoria.
El pacto redefine el relato europeo sobre inmigración. Lo hace en un contexto donde los bulos y la desinformación alimentan el miedo y la xenofobia. En abril, por ejemplo, se detectaron en España cerca de 40.000 contenidos de odio en redes sociales. Un 85% de ellos presentaba a los migrantes como una amenaza. Este clima social y político es el caldo de cultivo perfecto para la aplicación de medidas más restrictivas, que ahora Moncloa usa sin contemplaciones.
Contradicciones en la política migratoria española: ¿qué usa Moncloa?
La celeridad con la que se ha aplicado este punto del pacto en Canarias, apenas días después de la visita del Sumo Pontífice, subraya la tensión entre la retórica humanitaria y la acción gubernamental. El mensaje del Papa, que abogó por la acogida y la integración, parece haberse diluido ante la urgencia de aplicar la nueva normativa europea. La actualidad migratoria muestra una España que, por un lado, busca regularizar a miles de personas, y por otro, expulsa de forma casi automática a quienes llegan a sus costas.
Esta dicotomía genera un profundo debate sobre la coherencia de la política migratoria española y europea. ¿Es el PEMA la solución al reto migratorio o una herramienta para blindar las fronteras a costa de los más vulnerables? La respuesta, para muchos, está en las frías cifras de expulsiones y en el impacto de estas medidas en la vida de quienes buscan un futuro mejor. Moncloa, con esta acción, ha marcado un antes y un después en la aplicación de un pacto que promete ser uno de los más polémicos de la historia reciente de Europa.





