El chorro polar se desplaza y España dice adiós al mal tiempo
El paraguas y el abrigo pueden empezar a recogerse. Tras semanas de un tiempo desapacible, marcado por un auténtico túnel de borrascas que no daba tregua a España, las previsiones meteorológicas apuntan a un cambio radical. A partir de mediados de febrero, y con San Valentín como posible fecha de inflexión, la inestabilidad atmosférica que ha azotado la península dará paso a una tendencia mucho más estable. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha confirmado este giro, que los modelos llevan semanas anticipando, y que supone un alivio para una ciudadanía cansada de temporales.
El principal responsable de este cambio de escenario es el chorro polar. Este río de vientos intensos que discurre a gran altitud, y que hasta ahora ha estado circulando por latitudes más bajas de lo habitual, ha sido el encargado de canalizar borrasca tras borrasca directamente hacia España. Un desacople de masas de aire en el Ártico provocó que esta corriente se volviera muy ondulada, creando un "pasillo" atmosférico perfecto para la entrada continua de frentes activos y sistemas de bajas presiones. El resultado: semanas de lluvias torrenciales, vientos fuertes y temporales que han sido la tónica general.
La AEMET confirma el adiós a las borrascas
La confirmación oficial llega de la mano de la AEMET. El organismo público ha anunciado un "cambio del patrón atmosférico dominante con respecto a las semanas previas". Según sus proyecciones para las próximas tres semanas, las borrascas tenderán a circular por latitudes más altas. Esto significa que, para gran parte del sur y este de la península, así como para los archipiélagos, las precipitaciones serán notablemente más escasas, e incluso por debajo de lo normal para esta época del año. Las temperaturas máximas también experimentarían un ascenso, contribuyendo a una sensación general de mayor estabilidad.
Este pronóstico a largo plazo, que sitúa el cambio a partir del 12 de febrero, coincide con las predicciones de otros centros meteorológicos que ya señalaban un posible fin del "túnel infinito" de borrascas alrededor de San Valentín. Si bien es cierto que febrero es un mes intrínsecamente dinámico y no se descartan por completo episodios de lluvia puntuales, la tendencia general apunta hacia un tiempo más sosegado. La influencia del chorro polar, que ha sido el gran protagonista del tiempo inestable, parece que se va a desplazar, dejando atrás semanas de incertidumbre meteorológica.
¿Qué esperar a partir de ahora en España?
El cambio de patrón implica que las condiciones meteorológicas adversas que han marcado el inicio de año irán remitiendo. Las lluvias abundantes que han afectado especialmente al suroeste peninsular, así como las nevadas y los vientos intensos, irán dando paso a jornadas más secas y templadas. La estabilidad anticiclónica podría empezar a hacer acto de presencia, ofreciendo un respiro a la naturaleza y a las actividades al aire libre. Aunque la AEMET advierte de la posibilidad de precipitaciones en ciertas zonas, la tónica general será de una notable mejora.
En definitiva, España se prepara para despedir el temporal. El desplazamiento del chorro polar y la consiguiente estabilización atmosférica traerán consigo un tiempo más benévolo a partir de mediados de febrero. Un cambio largamente esperado que permitirá disfrutar de un final de invierno más tranquilo y previsible, dejando atrás las semanas de incertidumbre y mal tiempo.
La AEMET avanza que hará en la segunda mitad de febrero: "Las lluvias serán escasas".
Durante la semana del 16 al 22 de febrero habrá un cambio del patrón atmosférico dominante con respecto a las semanas anteriores.
Sin embargo, la estabilidad atmosférica pronto volverá a reinar, las lluvias se irán y el sol volverá en buena parte del país.
Al menos eso indican las últimas predicciones de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) sobre qué tiempo hará en la segunda mitad de febrero.
Las precipitaciones irán reduciéndose desde el lunes de la próxima semana, salvo en el norte peninsular, con temperaturas más acordes para esta época del año.
Esto se debe a que durante la semana del 16 al 22 de febrero habrá un cambio del patrón atmosférico dominante con respecto a las semanas previas.





