Italia da la espalda a España y se alía con Alemania en el caza de sexta generación
Un terremoto sacude los cimientos de la defensa europea y España ha quedado, una vez más, en el epicentro de una decisión que duele. El nuevo consejero delegado del gigante aeroespacial italiano Leonardo, Lorenzo Mariani, ha asestado un durísimo golpe industrial y político a nuestro país. Sin tapujos, Mariani ha abierto la puerta de par en par a Alemania para que se una al ambicioso programa GCAP (Global Combat Air Programme), el llamado caza de sexta generación, mientras ignoraba por completo la posible participación española.
La declaración, recogida por el prestigioso Financial Times, no deja lugar a dudas. Mariani, recién llegado a la cúpula de la multinacional en mayo, ha invitado explícitamente a la industria alemana a embarcarse en el proyecto Tempest, que ya lideran Italia, Reino Unido y Japón. Su argumento es contundente: un socio con "dinero y competencia industrial" sería un gran beneficio para un programa tan exigente en inversión.
El bofetón de Mariani a la industria española
El mensaje de Mariani es un jarro de agua fría, un auténtico bofetón. No solo invita a Alemania, sino que lo hace sin la más mínima mención a España. Sus palabras son un dardo: "Si quieres incorporar a una nueva nación ahora, con los mismos derechos que los otros tres, sería un tanto disruptivo". Una frase que, para muchos, es la confirmación de que España no tiene cabida en este futuro sistema aéreo de combate, evidenciando el futuro incierto para el país en esta tecnología.
Este movimiento llega en el peor momento posible para los intereses españoles. La industria de defensa nacional aún digería el colapso definitivo del FCAS (Future Combat Air System), el programa competidor impulsado por Francia, Alemania y España. Un proyecto valorado en 100.000 millones de euros que prometía un avión de combate de última generación, pero que terminó naufragando por las tensiones entre Airbus y Dassault Aviation.
El pinchazo del FCAS dejó a España en una posición delicada. Cuando Berlín se retiró, Madrid perdió algo más que un socio; perdió la columna que sostenía su propia apuesta en el desarrollo de un futuro sistema aéreo de combate. Ahora, la invitación italiana a Alemania al programa Tempest profundiza aún más el aislamiento de España en la defensa europea.
El desastre del FCAS y la nueva amenaza a la industria española
El programa Tempest, o GCAP, busca desarrollar un caza de sexta generación más furtivo, más conectado y con capacidad para controlar drones. La posible incorporación de Alemania agita de nuevo el panorama militar europeo, redefiniendo las alianzas y dejando a España en una situación muy comprometida. Los gobiernos de Reino Unido, Italia y Japón, implicados en el GCAP, no han emitido declaraciones oficiales sobre las afirmaciones de Mariani, lo que alimenta la especulación y la incertidumbre sobre el futuro de España.
La historia se repite, pero con un desenlace diferente. En 1986, España, Alemania, Italia y Reino Unido unieron fuerzas para construir el Eurofighter Typhoon. Tardaron casi dos décadas en hacerlo realidad, pero aquel proyecto dejó una lección clara: en Europa, los cazas no se construyen solo con ingeniería, sino con equilibrios industriales y políticos. Equilibrios que ahora parecen haberse roto en detrimento de España.
España, ¿aislada en la defensa aérea europea?
La industria española, sin embargo, no se rinde. Empresas como Airbus Defence and Space, Indra, ITP Aero, GMV, Oesía y Sener han cerrado filas, defendiendo en un comunicado conjunto que España posee las capacidades tecnológicas e industriales necesarias para continuar desarrollando proyectos de esta envergadura. Están "listos para asumir la responsabilidad" que implica un desafío de este calibre.
Pero la realidad es tozuda. La decisión de Mariani plantea una pregunta crucial: ¿qué papel jugará España en el futuro sistema aéreo de combate europeo? El panorama es incierto y las semanas venideras prometen más especulaciones que certezas. La gran pregunta sigue en el aire: ¿cuándo habrá una respuesta clara a todo esto? El futuro de la defensa aérea española pende de un hilo, y la tensión es máxima.
El bofetón italiano a España y el incierto futuro del caza de sexta generación: "Es una decisión política y de las gordas".
Esta semana, el nuevo consejero delegado del gigante aeroespacial italiano Leonardo, Lorenzo Mariani, ha dado un severo bofetón industrial y político a España. Recién llegado en mayo a la cúpula de la multinacional militar, Mariani ha abierto la puerta a Alemania a entrar en el proyecto de caza de sexta generación GCAP (Global Combat Air Programme) que Italia impulsa con Reino Unido y Japón, tras el fiasco definitivo del programa competidor FCAS (Future Combat Air System), en el que Berlín estaba aliada con París y Madrid.






