Economía

Trump frena el desplome bursátil con un respiro en Irán

Wall Street ha vivido un auténtico partido de infarto, con el S&P 500 al borde del abismo. Cuando todo parecía perdido, un movimiento inesperado de Donald Trump ha dado un respiro crucial a los mercados globales. Ha frenado una sangría bursátil que amenazaba con desatar el pánico. La diplomacia, o al menos su amago, ha marcado un gol en el tiempo de descuento.

La semana arrancó con un brutal varapalo para los inversores. El martes, la bolsa neoyorquina encajó un golpe demoledor. Estados Unidos lanzó ataques "en defensa propia" contra Irán. El presidente Trump, con su habitual retórica belicista, insinuó más acciones militares. El resultado fue un auténtico descalabro: el Nasdaq se hundió un 3% y el S&P 500 perdió un 1,82%, borrando gran parte de su valor.

Los futuros de acciones en Japón, Hong Kong y Corea del Sur anticipaban una sesión negra. El Nikkei 225 y el Kospi, bajo presión insostenible tras ceder un 5,54% el viernes anterior, se unieron a la caída. El conflicto con Irán, iniciado en febrero, ha disparado el precio del crudo. El Brent superó los 94 dólares el barril, muy lejos de los niveles previos.

El pulso de Trump: de la amenaza al "balón de oxígeno"

La preocupación de los inversores se disparó. El riesgo marginal se transformó en la principal amenaza para la estabilidad económica mundial. Las bolsas europeas tampoco escaparon al vendaval, registrando caídas de alrededor del 2% el lunes. Madrid, por ejemplo, sufrió un descenso del 2,62%.

La volatilidad ha sido la tónica dominante. Tras una jornada accidentada en Wall Street, Trump jugó su carta más impredecible. Desistió de cumplir sus amenazas más duras contra Irán, después de prorrogar por cinco días los ataques a centrales eléctricas iraníes. La medida buscaba forzar la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz.

¿Tregua o tiempo muerto? El S&P 500 en la cuerda floja

Esta decisión, un "balón de oxígeno" para el mercado, llegó tras unas supuestas conversaciones "muy buenas y productivas" para resolver el conflicto. La noticia de esta "tregua" generó un alivio inmediato. Wall Street cerró el lunes al alza. El S&P 500, que el martes había sufrido un duro revés, logró remontar un 1,15%. El Dow Jones y el Nasdaq también se sumaron a la euforia con subidas significativas.

Trump, en un giro sorprendente, afirmó que "la mejor vía va a ser la diplomacia". Un mensaje que, aunque suena a calma, no disipa las dudas. La fragilidad de la situación en Oriente Medio sigue siendo una losa pesada. Los mercados, y el S&P 500 en particular, se mantienen en una tensa espera. Este partido aún no ha terminado. Cualquier nueva jugada en el tablero geopolítico puede cambiar el marcador en cuestión de minutos. La incertidumbre es el único resultado garantizado en esta temporada de infarto.

El Dow Jones, S&P 500 y Nasdaq cayeron al cierre tras la oleada de ataques estadounidenses en Irán y la posibilidad de una extensión del conflicto. El Nasdaq cedió un 3%, el S&P 500 un 1,82% y el Dow Jones un 0,80%. El S&P 500 borró la mayor parte de una caída previa del 2,3%, pero cerró con pérdidas moderadas. Las acciones tecnológicas lideraron las bajas, acelerando la rotación fuera del sector que impulsó el rally anual. El detonante principal fue el anuncio del Ejército de EEUU de ataques contra Irán tras la caída de un helicóptero Apache frente a la costa de Omán.

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