La guerra con la biógrafa de Sánchez estalla en Madrid
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha dado un golpe sobre la mesa anunciando el desalojo inminente de la Casa Árabe del emblemático edificio de las Escuelas Aguirre. La decisión, que fuerza a la institución a abandonar su sede antes del 1 de septiembre, se sustenta en graves acusaciones de mala gestión bajo la dirección de Irene Lozano, a quien Almeida señala directamente como responsable de convertir la entidad en un “chiringuito” y dejarla “en bancarrota”.
El Consistorio madrileño ha decidido recuperar el inmueble, un exponente de la arquitectura neomudéjar frente al parque de El Retiro, tras la salida de la Comunidad de Madrid del consorcio y ante los informes del Tribunal de Cuentas que califican de “crítica” la situación financiera de la institución. Según el alcalde, la Casa Árabe se había convertido en el “chiringuito de la biógrafa de Sánchez”, en clara referencia a Irene Lozano, autora de los libros del presidente del Gobierno.
La herencia de Lozano: pérdidas millonarias y contratos dudosos
Almeida ha sido contundente al señalar a Irene Lozano como la principal responsable del declive de la Casa Árabe. El alcalde ha recordado que el Tribunal de Cuentas ha documentado una gestión “lamentabilísima”, apuntando que el 60% de los contratos públicos durante su mandato “incumplían obligaciones legales”. Los informes del organismo fiscalizador revelan pérdidas que superan el millón de euros en 2022 y casi otro millón en 2023, con gastos que superaron de forma recurrente los ingresos, obligando a la institución a financiarse con su remanente.
Además de la presunta crisis financiera, el Ayuntamiento argumenta que la gestión de Lozano ha provocado el “abandono” del edificio, que ahora presentaría “problemas estructurales importantes”.
Lozano contraataca: “puñalada” a Sánchez y “ocultar incompetencia”
La exdirectora general de Casa Árabe y exdiputada socialista, Irene Lozano, no se ha quedado callada. Ha cargado contra Almeida, acusándole de buscar dar una “puñalada” al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a través de ella para justificar el desalojo. En un comunicado, Lozano ha defendido su gestión, afirmando que el consejo rector, que incluye al Ayuntamiento, aprobó “en todas las ocasiones” las cuentas. Sostiene que los intentos de usar su nombre pretenden “ocultar su incompetencia”.
Los alumnos, en shock: piden reconsiderar la decisión
La noticia del desalojo ha caído como un jarro de agua fría entre los alumnos de la Casa Árabe. Varios estudiantes han alzado la voz para pedir a Almeida que reconsidere la decisión, advirtiendo de la imposibilidad de “desmantelar lo que hay” en el centro en tan solo dos meses. Teresa Medrano, una de las alumnas que impulsa la movilización, ha trasladado al alcalde la petición de que “lo piense, que cambie esta postura y que dé esta oportunidad a Casa Árabe”. Los alumnos insisten en que la iniciativa es puramente ciudadana, sin “ningún cargo, ningún partido” detrás.
Patrimonio Mundial: Madrid descarta la comunicación a la Unesco
Por otro lado, el Ayuntamiento de Madrid ha descartado la necesidad de comunicar el desalojo a la Unesco. Según la directora general de Patrimonio Cultural, Elena Hernando, la salida de Casa Árabe del edificio de las Antiguas Escuelas Aguirre no afectará al “valor universal excepcional” que hizo al inmueble merecedor de formar parte del Paisaje de la Luz. El Consistorio interpreta que el desalojo, por sí mismo, no constituye una intervención material sobre el edificio, quedando fuera del procedimiento de notificación a la organización internacional.
La decisión del Ayuntamiento de Madrid de desalojar la Casa Árabe abre un nuevo frente en la batalla política, con acusaciones cruzadas y la incertidumbre sobre el futuro de la institución en su histórica sede. Las próximas semanas serán cruciales para determinar el desenlace de este conflicto.






