El Supremo ratifica el fallo del ‘caso mascarillas’ y cierra la puerta a Pardo de Vera
El Tribunal Supremo ha desestimado la petición de Isabel Pardo de Vera, expresidenta de Adif, de modificar las menciones que la vinculan con la contratación irregular de Jéssica Rodríguez en la sentencia del 'caso mascarillas'. La decisión judicial cierra una vía de defensa para la exalto cargo, quien buscaba limitar el impacto de estas referencias en su imagen pública, especialmente ante la investigación abierta en el 'caso Koldo'. El alto tribunal considera que las alusiones en el fallo no vulneran su presunción de inocencia, rechazando así su solicitud.
Isabel Pardo de Vera presentó un incidente de nulidad ante el Tribunal Supremo, alegando que la sentencia del 'caso mascarillas' contenía afirmaciones que parecían una condena anticipada y que podrían perjudicarla en el procedimiento de la Audiencia Nacional. En dicho procedimiento, se encuentra imputada por su presunta implicación en la trama de contratación de la expareja del exministro José Luis Ábalos. La defensa de Pardo de Vera argumentaba que se vulneraban sus derechos fundamentales a la presunción de inocencia y a la tutela judicial efectiva.
El Supremo mantiene firme la sentencia del 'caso mascarillas'
El Tribunal Supremo, a través del presidente de la Sala de lo Penal, Andrés Martínez-Arrieta, ha dictaminado que Isabel Pardo de Vera no fue parte en el proceso judicial del 'caso mascarillas'. Esta circunstancia legal ha impedido la admisión de su incidente de nulidad. El magistrado ha subrayado que la sentencia no emite juicios de valor sobre su conducta, sino que se limita a exponer los hechos probados durante el juicio. El tribunal considera que esta exposición fáctica no constituye una vulneración de sus derechos fundamentales.
La sentencia original del 'caso mascarillas' detalló cómo el proceso de contratación de Jéssica Rodríguez fue «impulsado directa y decisivamente» desde la presidencia de Adif. El fallo atribuyó esta iniciativa al entonces ministro José Luis Ábalos, bajo el control y la supervisión de Koldo García, quien gestionó su «rápida tramitación». Estas afirmaciones, que Pardo de Vera pretendía «matizar», describen una situación donde su cargo tenía un rol relevante, si bien el Supremo no la juzgó directamente en ese caso.
Un revés para la estrategia de defensa de Isabel Pardo de Vera
Esta resolución del Tribunal Supremo representa un revés significativo para la estrategia de defensa de Isabel Pardo de Vera, quien ya está imputada en la Audiencia Nacional por el 'caso Koldo'. La negativa del Supremo a modificar o retirar las referencias de la sentencia del 'caso mascarillas' implica que dichas afirmaciones se mantienen vigentes. Esto podría tener una influencia considerable en la investigación judicial en curso y complicar sus esfuerzos por desvincularse de las acusaciones.
El presidente del tribunal, Andrés Martínez-Arrieta, también ha rechazado otras solicitudes similares. Entre ellas, las presentadas por personas aludidas por el empresario Víctor de Aldama durante la vista oral del 'caso Koldo'. Martínez-Arrieta ha impedido que se querellasen contra él por calumnias, reafirmando los límites procesales del tribunal. Esta postura del Supremo afecta también a otros implicados en la sentencia, como el hermano de Koldo, a quienes se les han desestimado intentos de matización.
La expresidenta de Adif ve así cómo una de sus principales bazas para desvincularse judicialmente de los escándalos de corrupción en el transporte público se ve mermada. El futuro legal de Isabel Pardo de Vera se presenta más incierto tras esta contundente respuesta del Tribunal Supremo. La justicia española, con esta decisión, reafirma su criterio sobre la implicación de cargos públicos en tramas irregulares, sin conceder facilidades procesales a quienes no fueron juzgados directamente en los casos.






