La cocina española se rinde a la practicidad
La cesta de la compra en España ha alcanzado cifras estratosféricas en 2025, marcando un hito histórico con un gasto total de 131.000 millones de euros. Este incremento del 5,8% respecto al año anterior, según datos de la consultora NIQ, se debe a un aumento del 2,5% en los volúmenes de compra, a pesar de que el precio promedio de los productos subió un 3,2%. Los números confirman una tendencia imparable hacia el consumo, a pesar de la persistente inflación.
Cocinar es cosa del pasado: ¡La practicidad reina!
Pero el 'gran consumo' no solo se mide en euros. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) confirma lo que muchos ya intuían: las elaboraciones a la plancha o sin cocinar se han consolidado como las opciones dominantes en los hogares españoles. Esta tendencia, que se acelera desde 2019, sitúa la practicidad como el criterio decisivo para una de cada cuatro ocasiones de comida o cena. Los platos únicos, que ya acumulan un 8,7% más de consumo que hace cinco años, ganan terreno frente a elaboraciones más complejas.
El verano: la excusa perfecta para no cocinar
El calor estival potencia esta tendencia hacia la inmediatez. Con los planes de verano a menudo marcados por la improvisación y la reducción de tiempos en la cocina, la demanda de alimentos listos para consumir o que requieran una preparación mínima se dispara. En este contexto, productos como los embutidos ya cortados ganan protagonismo. La practicidad se convierte así en la aliada perfecta para disfrutar de una comida o cena de calidad sin complicaciones, incluso en los días más calurosos.
El precio de la luz: el aguafiestas del consumo
Mientras los fogones se enfrían por la practicidad, el bolsillo sigue atento a otros costes. El precio de la luz se mantiene como un factor crucial en la gestión del consumo doméstico. En 2025, la factura media mensual se situó en 69,34 euros, marcando el cuarto año consecutivo con costes elevados, solo superados por los picos de la crisis energética de 2021, 2022 y 2023. Estar al tanto de la evolución del precio de la luz se vuelve fundamental para ajustar presupuestos y adoptar medidas de eficiencia energética.
El consumo español rompe moldes
El consumo en España en 2025 ha batido todos los récords, alcanzando los 131.000 millones de euros. Este gasto, un 5,8% superior al del año anterior, se sustenta en un incremento del 2,5% en los volúmenes de compra. A pesar de la inflación, que elevó el precio promedio de los productos un 3,2%, los españoles han seguido comprando, confirmando la fortaleza del sector. Los datos de la consultora NIQ reflejan una clara tendencia hacia el consumo, demostrando la resiliencia del mercado español ante las adversidades económicas.
La practicidad se consolida como el principal criterio en la cocina española. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) destaca que las elaboraciones a la plancha o sin cocinar dominan los hogares, una tendencia acelerada desde 2019. Los platos únicos ganan terreno, un 8,7% más que hace cinco años, frente a preparaciones más complejas. El verano, además, acentúa esta búsqueda de soluciones rápidas, impulsando el consumo de alimentos listos para tomar o que requieran mínima preparación, como los embutidos ya cortados.
Paralelamente, el precio de la luz sigue siendo un factor determinante en el gasto de los hogares. En 2025, la factura media mensual se situó en 69,34 euros, elevando a cuatro los años consecutivos con costes altos. Esta situación, solo superada por los picos de la crisis energética de 2021, 2022 y 2023, subraya la importancia de gestionar eficientemente el consumo y adoptar medidas de ahorro energético para mitigar el impacto en el presupuesto familiar.





