La Inflación PCE Sorprende y Dispara Wall Street
Wall Street ha protagonizado un giro de guion inesperado. El detonante de esta euforia, que ha visto al SP500 repuntar con fuerza, ha sido un dato clave: la inflación PCE impulsa Wall Street de forma sorprendente. Esta es la noticia que agita los cimientos financieros y podría cambiar el rumbo de la economía global.
La inflación PCE: el detonante que impulsa Wall Street
La clave está en el Índice de Precios de Gastos de Consumo Personal (PCE), la medida preferida de la Reserva Federal para calibrar la inflación. En junio, el PCE bajó un 0,1% mensual, exactamente en línea con lo que esperaban los analistas. Pero la verdadera sorpresa ha llegado con el PCE subyacente, que solo aumentó un 0,1%, muy por debajo del 0,2% previsto. ¡Una noticia que sabe a gloria para la bolsa!
Este enfriamiento de la inflación ha provocado un alivio inmediato. Los rendimientos del Tesoro han retrocedido, con el bono a 2 años cayendo por debajo del 4,25% y el de 10 años cerca del 4,66%. Una señal clara de que el mercado respira tranquilo, al menos por ahora. Además, el informe de crecimiento del PIB del segundo trimestre se situó en el 1,5%, ligeramente por debajo del 2,1% esperado, pero los ingresos personales crecieron un 0,2% y el gasto personal un 0,3%, manteniendo el pulso económico.
Y por si fuera poco, el mercado laboral sigue mostrando músculo. Las solicitudes iniciales de prestaciones por desempleo se situaron en 197.000, por debajo de las 200.000 previstas. Esto demuestra que, a pesar de los temores, el empleo en Estados Unidos se mantiene sólido. Las acciones tecnológicas, siempre a la vanguardia, han sido las grandes protagonistas de las subidas del día.
La Fed, contra las cuerdas
Con estos nuevos datos sobre la mesa, la presión sobre la Reserva Federal es máxima. La herramienta FedWatch, que mide la probabilidad de movimientos en los tipos de interés, indica ahora un 63,4% de probabilidad de una subida en la reunión de septiembre. Sin embargo, la moderación de la inflación podría dar un respiro a la Fed y, quizás, cambiar su estrategia futura. Los ojos del mundo están puestos en Jerome Powell y su equipo.
Este optimismo no solo se ha sentido en Wall Street. Las bolsas asiáticas también han amanecido con fuertes subidas, impulsadas por el rebote del sector de semiconductores en Estados Unidos. Corea del Sur, por ejemplo, ha liderado este despertar, mostrando una inercia positiva que contagia a los mercados globales.
Europa mira de reojo: la geopolítica y el Ibex
Mientras el SP500 celebra, en Europa la cautela sigue siendo la tónica dominante. El Ibex 35 y la mayoría de los grandes índices europeos no han logrado seguir el ritmo de Wall Street. Las persistentes tensiones geopolíticas en Oriente Medio, que ya provocaron caídas en el pasado, siguen siendo un factor de peso. La incertidumbre sobre la evolución del petróleo y su impacto en la inflación europea mantiene a los inversores en vilo.
Esta semana es decisiva. Los mercados financieros se preparan para una agenda macroeconómica intensa, con datos del PIB del segundo trimestre para la Eurozona y Estados Unidos, la inflación alemana y la esperada reunión del Banco de Inglaterra. Los inversores deberán equilibrar el impacto de la geopolítica con estas cifras vitales. La evolución del crudo y las expectativas sobre los bancos centrales serán claves para entender la actualidad de las próximas jornadas.
En resumen, la sorprendente baja de la inflación PCE impulsa Wall Street, demostrando la capacidad de la economía para sorprender. Pero, aunque la inflación en EE. UU. dé un respiro, la geopolítica y la inflación en Europa siguen siendo los fantasmas que acechan a los mercados. La partida está más abierta que nunca.






