El PP dinamita el pacto de Estado antiincendios pese a que su plan coincide
La política española vuelve a ofrecer un espectáculo de incomprensión en el peor momento. Justo cuando la devastación de los incendios forestales clamaba por la unidad y la cooperación, el Partido Popular ha decidido enterrar el tan necesario pacto de Estado. Lo más sangrante es que esta decisión llega pese a que su propio plan antiincendios coincide, en buena parte, con las propuestas del Gobierno, según ha desvelado EL PAÍS. Un movimiento que dinamita cualquier atisbo de acuerdo en un momento crítico para España.
Por un momento, la magnitud de la tragedia y la ejemplar coordinación entre el Ejecutivo central y las comunidades autónomas afectadas en la lucha contra el fuego, con todos remando en la misma dirección, hizo creer que un Pacto de Estado era posible. La voracidad devastadora de las llamas parecía haber silenciado, aunque fuese por instantes, el ruido de la confrontación política. Fue una ilusión fugaz, un espejismo de unidad que ahora se desvanece.
Un Pacto de Estado no son palabras menores. Implica un compromiso formal y por escrito para afrontar un problema de gravedad extrema, obligando a actuar de forma compartida. Supone tomar medidas negociadas, sin importar si el firmante está en el Gobierno o en la oposición, aparcando el interés partidista en aras de un bien colectivo superior, con lealtad y respeto institucional.
España ya ha demostrado ser capaz de estos grandes acuerdos. Se hizo con el Pacto Antiterrorista, suscrito en el año 2000 y actualizado en 2015, fundamental en el combate contra ETA. También en 2017 se alcanzó el Pacto contra la Violencia de Género, un hito crucial contra el machismo que sigue asolando nuestra sociedad. Ejemplos de que, cuando se quiere, la unidad es posible.
El PP entierra la mano tendida
Ahora, con los montes calcinados y la emergencia climática más palpable que nunca, el principal partido de la oposición opta por la senda del bloqueo. La paradoja es mayúscula: según la información disponible, el plan antiincendios del PP comparte buena parte de sus puntos clave con el del Gobierno. Es decir, hay un consenso técnico y estratégico que se rompe por una decisión puramente política.
La polarización, barrera insalvable para un pacto de Estado
La idea de un pacto de Estado para los incendios, como para otros problemas acuciantes como la vivienda o la educación, choca de frente con la polarización que domina la política española. Los partidos mayoritarios, que deberían liderar estos acuerdos, parecen inmersos en una espiral de hostilidad que impide cualquier consenso. Una situación que, según analistas, convierte cada propuesta de unidad en una nueva trinchera de confrontación.
Así, la oportunidad de una respuesta unánime y efectiva ante la amenaza de los incendios, que se agrava año tras año, se diluye en la batalla partidista. Los ciudadanos, una vez más, observan cómo la lealtad institucional cede ante el interés político, dejando una grave hipoteca sobre el futuro de nuestros bosques y la seguridad de las poblaciones.






