«Los polos opuestos no se atraen, y menos si uno es de ahí»
¡Esto va a arder! Susana Abaitua no se anda con rodeos y lanza un misil directo a la 'machosfera' y a la ultraderecha. Su veredicto es demoledor: «Los polos opuestos no se atraen», y menos si uno de ellos se ahoga en discursos de odio. La protagonista de la bomba cinematográfica 'El último mono' no tiene pelos en la lengua al abordar el repugnante auge de la misoginia online, señalando sin piedad a la ultraderecha por dar alas a estos movimientos tóxicos.
La película 'El último mono', bajo la dirección de Joaquín Mazón, aterriza en cines este viernes 7 de agosto para destripar, en clave de comedia, el infame fenómeno de la 'machosfera', el movimiento 'incel' y la cloaca de odio que inunda internet. Una cinta que promete remover conciencias y hacer saltar chispas.
El choque de titanes en 'El último mono'
En esta cinta, Abaitua se las ve cara a cara con Juan Dávila. Sus personajes son la viva imagen de esos «polos opuestos»: ella, una feminista empedernida; él, un autoproclamado «gurú de la seducción» que comulga con los valores más rancios del machismo. ¡Una confrontación que promete hacer saltar chispas y remover conciencias a golpe de humor!
El odio, ¡la nueva normalidad!
Abaitua lo tiene claro: el incremento y normalización de estos discursos de odio está directamente relacionado con el auge de la ultraderecha. Según la actriz, este respaldo político ha servido de excusa para que «gente que tenía miedo de decir lo que pensaba» se haya «quitado la máscara». ¡Una radiografía brutal de cómo el odio se pasea sin complejos por la sociedad!
Juan Dávila, cómico y actor, coincide en la alarma: «Al final, el odio hace mucho ruido». ¡Y vaya si lo hace! El actor advierte de que el odio «une» a «mucha gente muy perdida y con mucha inconsciencia», dándoles un falso sentido de pertenencia en la basura de sus discursos. Una realidad que la película busca exponer sin tapujos.
Comedia sin filtros: ¡A la yugular!
Joaquín Mazón, director de comedias como 'Cuerpo de élite', define 'El último mono' como una cinta «sin filtros» y «políticamente incorrecta». Su misión: abordar «lo que está en el boca a boca de la gente», desnudando una realidad social que escuece a través de la risa más ácida y la crítica más afilada. Es parte de «la responsabilidad de hacer películas», señala el director.
La contundente postura de Susana Abaitua, sentenciando que los polos opuestos no se atraen si uno es de la 'machosfera', marca el territorio de su personaje y se convierte en un grito de guerra. ¡Directa a la línea de flotación de quienes blanquean el odio desde la política, lanzando un aviso demoledor desde el cine español que busca impactar y hacer temblar los cimientos del debate!






