Su modelo fiscal impulsa la economía frente a la asfixia española
Suiza vuelve a dar una lección magistral a toda Europa, y especialmente a una España que parece empeñada en ahogar a sus ciudadanos. El país helvético demuestra con hechos que otro modelo es posible, uno que atrae capital y fomenta la prosperidad, mientras en España seguimos atrapados en un debate sobre cómo exprimir un poco más al contribuyente.
La brecha fiscal es abismal: Suiza recauda 6 veces más en impuesto al patrimonio
Los datos de 2022 son contundentes: Suiza logró recaudar el 1,19% de su PIB a través del impuesto sobre el patrimonio. España, en comparación, apenas alcanzó el 0,19%. ¡Una diferencia que habla por sí sola! Mientras los suizos parecen tener un sistema fiscal que incentiva la acumulación de riqueza, en España se percibe un enfoque distinto.
El impuesto al patrimonio en España: un laberinto progresivo
En España, el impuesto sobre el patrimonio es progresivo, con tipos impositivos que varían sustancialmente entre comunidades autónomas. Los tipos pueden llegar hasta el 3,5% para patrimonios superiores a 700.000 euros, aunque algunas regiones como Andalucía, Extremadura y Madrid ofrecen bonificaciones del 100%. Este sistema genera complejidad y diferencias significativas.
El efecto llamada que no funciona: la solidaridad fiscal de España
En 2023, España introdujo un nuevo “impuesto de solidaridad sobre el patrimonio”. Tras esta medida, Portugal prolongó su régimen fiscal para no residentes, ya que muchos contribuyentes españoles estaban considerando cambiar su residencia fiscal. Ante esta situación, Madrid, Extremadura y Andalucía se vieron obligadas a restablecer el impuesto sobre el patrimonio para que los gobiernos regionales retuvieran los ingresos que el gobierno central planeaba recaudar.
La receta suiza: menos carga, más prosperidad
Suiza mantiene el impuesto sobre el patrimonio, pero su enfoque parece ser diferente. El objetivo no es castigar la riqueza, sino crear un entorno donde el capital y los contribuyentes se sientan atraídos y seguros. La consecuencia directa es un modelo que, según los datos, permite una recaudación significativa sin ahogar a los ciudadanos.
¿Cuándo aprenderemos la lección?
Mientras Suiza demuestra que un sistema fiscal puede ser eficiente y atraer capital, en España seguimos debatiendo sobre cómo aumentar la carga fiscal. La pregunta es clara: ¿vamos a seguir por el camino de la asfixia fiscal o vamos a mirar a Suiza y empezar a construir una economía que realmente funcione para todos?






