Feijóo exige la expulsión de todos los migrantes de Ceuta
Alberto Núñez Feijóo ha encendido la mecha de una nueva polémica con declaraciones inesperadas. El líder del Partido Popular ha exigido la expulsión de todos los migrantes de Ceuta, sin distinción de edad, lanzando un mensaje demoledor: "Ni mayores ni menores, han de regresar todos". Una frase que ha caído como una bomba en el panorama político y social, y que reabre la guerra por la gestión de los menores no acompañados en la ciudad autónoma.
La contundencia del mensaje de Feijóo no deja lugar a dudas. Su postura es clara y radical: todos los migrantes que se encuentran en Ceuta, sin excepción, deben ser devueltos. Esta declaración choca frontalmente con los enfoques que hasta ahora se habían manejado en el debate público y político, centrados en la protección de los menores y en la búsqueda de soluciones para su acogida y tutela.
Ceuta, epicentro de la crisis migratoria
Ceuta, como punto de entrada a Europa, ha sido escenario recurrente de crisis migratorias. La llegada masiva de menores no acompañados ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones. Ha generado un intenso debate sobre la responsabilidad de su acogida, la falta de recursos y la necesidad de acuerdos con Marruecos. La gestión de estos menores se ha convertido en un asunto especialmente sensible, marcado por la vulnerabilidad de los jóvenes y las complejas negociaciones diplomáticas.
Polémica por la exigencia de Feijóo
Las palabras de Feijóo, recogidas por elDiario.es, marcan un giro en la estrategia del PP en materia migratoria. Previsiblemente generarán una fuerte reacción por parte de las organizaciones de defensa de los derechos humanos y de otros partidos políticos. La exigencia de expulsar a menores, muchos llegados en situaciones extremas, plantea serias dudas sobre el cumplimiento de los convenios internacionales y los principios humanitarios.
Este posicionamiento del líder popular abre un nuevo frente de batalla, no solo en Ceuta, sino en todo el territorio nacional. Pone el foco en la necesidad de un debate sereno y constructivo sobre la inmigración, la protección de la infancia y las relaciones con los países de origen y tránsito. La respuesta de otros actores políticos y sociales no se hará esperar, y la tensión en torno a la gestión migratoria en Ceuta parece lejos de disiparse.


