Brasil critica veto de la UE a sus carnes y amenaza con represalias
Brasil ha lanzado un órdago a la Unión Europea. El Gobierno brasileño ha criticado con dureza el reciente veto a la importación de sus carnes y otros productos animales. Amenaza con aplicar represalias si no se encuentra una salida rápida al conflicto. La medida, que entró en vigor este jueves, supone un duro golpe para uno de los principales proveedores de proteína animal del bloque europeo.
Los ministerios de Exteriores y Agricultura brasileños han manifestado su «profunda preocupación» por la decisión de la UE. Bruselas suspende las compras de carnes, pollo, pescado, huevos y miel procedentes de Brasil. El motivo alegado es la supuesta incapacidad de Brasil para demostrar el cumplimiento de las normas sobre el uso de antimicrobianos en toda la cadena productiva.
La UE cierra la puerta a las exportaciones brasileñas
Esta escalada comercial se produce a pesar de que Brasil asegura haber presentado garantías técnicas de que cumple con las exigencias sanitarias. Según el Ministerio de Agricultura brasileño, las exportaciones de los sectores afectados sumaron 2.026 millones de dólares en 2025. De esta cifra, 1.064 millones correspondieron a carne bovina y 781,4 millones a carne de aves, demostrando la importancia de estos productos para la economía del gigante sudamericano.
Brasil, mayor productor y exportador mundial de carne bovina y de pollo, considera que la UE no exige a otros socios comerciales auditorías tan estrictas. El país suramericano ya aceptó una auditoría europea en sus cadenas de carnes de aves y miel, que se prevé concluya el 4 de septiembre.
Millones en juego: el impacto económico del veto
El veto europeo no es un asunto menor. Las exportaciones brasileñas de los sectores alcanzados por la medida sumaron 2.026 millones de dólares en 2025. La carne bovina acaparó 1.064 millones de dólares, mientras que la carne de aves representó 781,4 millones. Durante el año pasado, la UE recibió más de 92.000 toneladas de productos bovinos brasileños, valorados en más de 713 millones de euros. Esto subraya la relevancia de este mercado para los frigoríficos del país.
El Gobierno brasileño ha reafirmado la solidez de su sistema de defensa agropecuaria. Sostiene que sus exportaciones cumplen con los estándares de seguridad, calidad y sostenibilidad exigidos en más de 150 mercados internacionales. Brasil es uno de los principales abastecedores de proteína animal del mercado europeo, lo que, argumentan, demuestra la conformidad de sus exportaciones con los estándares comunitarios.
Brasil no se arruga: amenaza con represalias
Ante la negativa europea de dar marcha atrás, Brasil ha dejado claro que no descarta medidas de represalia. El Ejecutivo brasileño negocia para reabrir el mercado y normalizar los flujos comerciales. En caso de que las conversaciones no avancen satisfactoriamente, Brasil se reserva el derecho de recurrir a instrumentos de reciprocidad y a los mecanismos de solución de controversias previstos en el acuerdo de libre comercio entre Mercosur y la UE. También podrá acudir a los procedimientos de la Organización Mundial del Comercio.
La tensión comercial entre Brasil y la UE está servida. El país sudamericano defiende la calidad y seguridad de sus productos. Advierte que no tolerará vetos que considera injustificados, desatando una crisis diplomática y económica que podría tener importantes repercusiones.
