¡Bomba! El Banco de España destapa el giro que humilla a Alemania y Francia
¡Atención, España! El Banco de España ha soltado una bomba informativa: desde 2013, nuestro país ha dado un vuelco espectacular y ahora crece a un ritmo que deja atrás a gigantes como Alemania, Francia e Italia. ¡Adiós a la era del ladrillo, hola a la productividad y el empleo como motores de verdad!
El giro que nadie esperaba: ¡España despega!
Olvídese de las viejas recetas. El Banco de España, en un informe que va a dar mucho que hablar, confirma que a partir de 2013 se produjo un cambio radical en la economía española. Ya no dependemos de la acumulación de capital ligada a la construcción. Ahora, la productividad y el empleo son los que marcan el paso, permitiendo que España crezca más rápido que las cuatro grandes economías europeas: Alemania, Francia, Italia y Países Bajos.
Entre 2013 y 2025, la productividad total de los factores en España ha crecido un 0,4% anual de media. ¿Y Alemania, Francia, Italia y Países Bajos? Apenas un 0,1%. ¡Una diferencia abismal! Este empuje en eficiencia se ha traducido en un crecimiento del PIB por habitante del 1,7% anual en España, casi el doble del 0,9% que han logrado sus comparables europeos.
Productividad y empleo: los nuevos amos de la economía
El gobernador del Banco de España, José Luis Escrivá, ha sido claro ante el Congreso: las empresas españolas son más productivas que hace una década. Aunque el cambio no sea revolucionario dentro de cada sector, la mejora general es innegable. Esta mayor eficiencia es la clave para aspirar a mejores salarios y un futuro económico más prometedor.
Desde el año 2000, España ha logrado recortar algo la brecha en el PIB per cápita. Si en 2013 era del 12%, en 2025 se ha reducido al 8%. ¡Un avance! La productividad total de los factores en España creció un 0,90% anual entre 2000 y 2023, mientras que en las economías comparadas, ¡ojo!, cayó un 0,16%.
La brecha se reduce, pero el camino es largo
El informe del Banco de España, presentado este martes, deja claro que el avance es real. Sin embargo, la convergencia total con la media de la Unión Económica y Monetaria (UEM) aún está lejos. Históricamente, desde la entrada en la UE, España había perdido un 15% de productividad respecto al resto. La mejora comenzó a notarse a partir de 2013, pero consolidar este nuevo modelo de crecimiento, basado en la eficiencia y el empleo de calidad, será crucial para acortar distancias con las potencias europeas en las próximas décadas.
