García-Page tacha de «desastre» la gestión de Ceuta y la compara con el 11-M
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha desatado una auténtica tormenta política al calificar la gestión del Gobierno central en la crisis de Ceuta como un auténtico “desastre”. Sin pelos en la lengua, el barón socialista ha ido un paso más allá en sus críticas a Pedro Sánchez y ha lanzado una comparación demoledora: la situación podría convertirse en la “segunda gran mentira de la democracia”, solo comparable a la gestión informativa que rodeó los atentados del 11-M.
Page carga contra la Moncloa: "Hay que espabilar"
Las palabras de García-Page, pronunciadas este jueves, marcan una escalada sin precedentes en las tensiones internas del PSOE. Tras días de declaraciones más veladas, el líder castellano-manchego ha elevado el tono para advertir de que la gestión de la crisis de Ceuta, si no se remedia con urgencia, puede acabar siendo un “gran desastre de gestión” equiparable a la manipulación que, según él, sufrió la opinión pública tras el mayor atentado terrorista de España. “Estamos ante uno de los grandes desastres de gestión que, como no se dé prisa el Gobierno, puede terminar pasando como la primera o segunda gran mentira de la democracia”, sentenció, exigiendo al Ejecutivo que “espabile”.
El presidente autonómico no ha dudado en interpretar la desclasificación de material gubernamental sobre la crisis como un indicio de una gestión deficiente. Page considera que la forma en que se ha abordado la situación en Ceuta sentará un precedente sobre “cómo no debe afrontarse una crisis”, y advierte de que, de no corregir el rumbo, la imagen que se proyecta podría ser un “chollazo enorme para la extrema derecha”.
El coste electoral del "desastre de gestión"
Las implicaciones de esta crisis van más allá de lo diplomático o de seguridad. García-Page ha trazado un paralelismo directo con las elecciones autonómicas y municipales de 2023, un espejo en el que el PSOE sufrió importantes pérdidas. El presidente de Castilla-La Mancha recordó cómo numerosos gobiernos socialistas perdieron alcaldías, diputaciones y comunidades autónomas mientras él lograba revalidar su mayoría absoluta. Esta comparación no es casual: Page insinúa que la “gestión desastrosa” de Ceuta podría tener un coste electoral similar para el partido si el Gobierno central no reacciona a tiempo.
Estas declaraciones llegan en un momento delicado, después de que Pedro Sánchez intentara minimizar las críticas de Page, atribuyéndolas a “posiciones minoritarias y marginales” dentro del PSOE. Lejos de amilanarse, García-Page ha respondido elevando la voz y comparando la gestión de la crisis de Ceuta con la “gran mentira” del 11-M, un eco que resuena con fuerza en la memoria colectiva española.
La respuesta del Gobierno y la advertencia a Sánchez
Page ha recordado las primeras palabras de Pedro Sánchez tras la crisis, en las que se refirió a una “violación de la integridad territorial española”. Sin embargo, el presidente de Castilla-La Mancha considera que la respuesta posterior del Ejecutivo ha sido insuficiente y ha criticado la falta de celeridad. Su mensaje es claro: el Gobierno debe darse prisa para evitar que esta crisis se convierta en un arma arrojadiza para la oposición y, sobre todo, para no perpetuar lo que él considera un “desastre de gestión”.
La contundencia de las palabras de García-Page pone de manifiesto la profunda fractura que la gestión de la crisis de Ceuta ha abierto en el seno del PSOE. El presidente de Castilla-La Mancha no solo critica la estrategia del Gobierno, sino que advierte de las graves consecuencias políticas y electorales que podría acarrear, situando la gestión como un posible hito negativo en la historia reciente de la democracia española.
