La sombra de Dorado y ‘Fariña’ le persigue hasta la jubilación política
Alberto Núñez Feijóo se enfrenta a un fantasma que se niega a desaparecer. Mientras el líder del PP centraliza la estrategia de Génova para la “batalla final” contra Pedro Sánchez, una vieja polémica resurge con fuerza y amenaza con precipitar su edad de jubilación política. La historia de sus fotos con el narcotraficante Marcial Dorado y el rastro de ‘Fariña’ siguen siendo una losa insoportable.
El peso de un pasado imborrable: la sombra de Fariña
La imagen de un joven Feijóo, entonces número dos de la Consellería de Sanidade en 1995, de vacaciones con Marcial Dorado, estalló como una bomba en 2013, cuando El País publicó las instantáneas. El impacto fue brutal. Feijóo tuvo que dar explicaciones, minimizando su relación de amistad, que rompió en 1997, cuando se enteró por la prensa de las actividades delictivas de Dorado. Sin embargo, el daño ya estaba hecho.
Este episodio se entrelaza con el fenómeno del libro ‘Fariña’, un superventas que fue cautelarmente retirado de las librerías por orden judicial. La denuncia contra el autor y la editorial fue desestimada y la medida levantada por la Audiencia de Madrid en 2018. Un intento de silenciar la verdad que solo sirvió para aumentar su notoriedad.
Mientras Dorado, pese a tener un patrimonio embargado de 21 millones de euros —con centenares de inmuebles, fincas y cuentas en Suiza—, sigue viviendo en su pazo —ahora propiedad del Estado— a la espera de diligencias tardías para su desalojo, la sombra de su figura sigue proyectándose sobre Feijóo. Esta conexión se ha convertido en un argumento recurrente para quienes cuestionan su idoneidad.
Génova se blinda ante un lastre que no prescribe
En este contexto, Feijóo intenta centralizar el rumbo del PP, atando en corto a sus barones para la que considera la “batalla final” contra Pedro Sánchez. Pero el camino hacia La Moncloa está empedrado con los ecos de un pasado incómodo. La persistencia de estas controversias sugiere que, para muchos, la credibilidad de Feijóo ya ha alcanzado su edad de jubilación política. No importa cuánto intente distanciarse, las fotos y la historia de ‘Fariña’ son un lastre que no prescribe y que sigue marcando a fuego su carrera.
El líder popular lucha por proyectar una imagen de renovación y solvencia, pero la hemeroteca y los relatos de aquellos años oscuros en Galicia son un recordatorio constante. Un pasado que, lejos de ser un capítulo cerrado, se convierte en un juez implacable de sus aspiraciones al poder.
