La inteligencia, natural y artificial, la mejor arma contra la pandemia del coronavirus

El PSOE Andaluz nos ha sorprendido con la ​declaración​ exigiendo un “refuerzo urgente” de los  equipos de rastreo ante la evolución de la pandemia en Almería.

Al leerla da la sensación de que sabe de lo que habla aunque sorprende que lo diga ahora y no  en el mes de febrero, lo que hubiera ayudado a evitar el confinamiento.

Y sí, el rastreo de los contactos de los contagiados es necesario, como parte de una estrategia  bien definida de aislamiento de los contagiados e identificación de los contactos para aislar a  los contagiados y poner en cuarentena a los contactos de riesgo no contagiados, tal como reflejamos en la figura.

Ahora bien, para el rastreo menos rastreadores y más inteligencia artificial tal como vamos a  ver. Pero antes es necesario entender la dinámica del contagio y de la detección de los  contagiados.  Lo primero es entender, tal como ​explicamos en El Correo de España,​ son las características relevantes del contagio y su detección, que son:

  1. Que ​entorno al 50% de los contagios los provocan ​personas que no presentan síntomas  en ese momento, es decir, entre ​pre-sintomáticos y asintomáticos​. Los  pre-sintomáticos son aquellos que habiendo sido contagiados, aún no presentan  ninguna clase de síntoma y asintomáticos son los que pasan la enfermedad sin  presentar ningún síntoma. 
  2. Que la capacidad de contagio sigue la distribución de Gauss, que empieza con muy  poca capacidad, el mismo día del contagio, para ir creciendo hasta alcanzar ​la máxima  capacidad en el quinto día de contagio, ​para volver a ir cayendo hasta llegar a ser casi  nula el día 10.
  3. Que el tiempo que dura la incubación (de los sintomáticos), desde que una persona se  infecta hasta que aparece el primer síntoma, es de 5 días. Esto quiere decir que los  primeros síntomas empiezan a aparecer cuando se ha alcanzado la máxima capacidad  de contagio, lo que facilita y mucho la capacidad de contagio del SARS-CoV-2  (Covid-19).
  4. Que dentro de los que presentan síntomas, en torno al 20% (la distribución depende de  la edad), desarrollan síntomas graves a partir del octavo día (en media).
  5. Que el 30% de los pacientes son asintomáticos, aunque parece que contagian menos,  de ahí que solo el 5% de los contagios, provengan de los asintomáticos.
  6. Que 50% restante, presentan los síntomas, tal como decíamos, de forma que va de muy  leve, hasta el punto que pueden pasar desapercibidos, hasta resultar bastante  marcados y evidentes, pero sin llegar a la gravedad de necesitar hospitalización.

Teniendo en cuenta esto, lo que dice el representante del PSOE es una mera arenga política  que poco ayuda a contener la pandemia, lo que es lógico, pues es un político que ni sabe ni  aprende la dinámica del contagio, porque si la supiera no se hubiera actuado ni se actuaría  como se ha hecho. Esto debe de ser así, porque si no lo fuera, entonces tendríamos que hablar  de otras cuestiones que están contempladas en el código penal.

Todos coincidimos en que una de las estrategias de lucha para contener la expansión de la  pandemia es ​identificar a los contagiados en cuanto aparece el primer síntoma, e identificar a  los contactos estrechos ¡para identificar a los pre-sintomáticos y asintomáticos!, para aislar a  los contagiados y poner en cuarentena a los que en ese momento aún no han dado evidencia  de que lo estén.

Dado que la única forma de detectar la infección en los pre-sintomáticos y asintomáticos, los  tests PCRs, han de realizarse, de inmediato, con resultados antes de seis horas, hechos a  todos los que pudiera presentar el más leve síntoma y, por supuesto, a los contactos de  riesgo. 

Si no se hace así, ni multiplicando por 1000 el número de rastreadores que pudiera pedir, se  resolvería nada.  Si esperamos a que los síntomas sean evidentes en una persona contagiada para hacerle la  PCR y esperamos dos días para darle cita (a mí me han dado cita telefónica siete días después  en Daganzo de Arriba), eso nos podría colocar en el noveno día del contagio.

Si esperamos dos  días más para obtener los resultados PCR, eso nos lleva al día once de contagio. Ya, de nada  sirve el aislamiento, pues en el décimo día, esa persona ha dejado de ser contagiosa. Si  tardamos dos días en localizar sus contactos, algunos de ellos, ya han contagiado a su vez a  muchos y algunos de esos contactos estarán ya con síntomas, con lo que la posibilidad de  detectar algún contacto que esté en los cinco primeros días de contagio, son prácticamente  nulas, haciendo el trabajo de rastreo, un esfuerzo estéril. Sólo servirá para tener el resultado de  un test PCR que no habrá servido para aislar a nadie a tiempo de evitar contagios.

Más concretamente, con un retraso de 72 horas en el aislamiento de los casos que dan  síntomas y de sus contactos, hace que si se detectara el 100% de los casos sintomáticos  (leves y graves) y se confinaran el 100% de sus contactos de riesgo, se podría llegar a  conseguir que el contagio no creciera y se mantuviera el nivel de personas infectadas al día,  constante (sin crecer ni disminuir)

Por lo tanto, la solución pasa por retraso cero en el aislamiento de los sintomáticos y de  detección de contactos​.

Eso no se consigue con más rastreadores, sino con el uso de la tecnología digital para detectar  los contactos, seleccionar los contactos de más riesgo, así como para identificar los lugares de  mayor riesgo así como de las personas que hayan pasado por esos lugares, todo ello asistido  con la inteligencia artificial a la que todos, tenemos acceso y que usamos a diario con los  dispositivos de Amazon (Alexa) y Google (Ok Google) que reconocen nuestra voz para cumplir  nuestras peticiones. Esa inteligencia artificial está a nuestra disposición, si se usa claro. Lo que  no se es si los políticos tienen la suficiente habilidad para saber aprovechar ese potencial o no.

Este sería el gráfico de este sistema funcionando:

El coronavirus es un auténtico desafío para todos, pero sobre todo, a la capacidad intelectual  de nuestros políticos y de los ciudadanos para saber luchar contra la pandemia de la forma  más inteligente posible. De momento, con el confinamiento y con lo que estamos viendo,  suspendemos y mucho.

También hay que tener en cuenta que este sistema podría identificar personas o lugares de  mayor riesgo que habría que vigilar con PCRs. Se me ocurre pensar en las farmacias. Ayer me  pasé por la de mi pueblo y lo primero que me llamó la atención es que no hubiera mamparas.

Eso es malo para los farmacéuticos para sus clientes. Lo primero que habría que hacer es  poner mamparas para dificultar la transmisión en ese doble sentido. Un farmacéutico enfermo  no es bueno para él, pero tampoco para sus clientes. Por eso deberían de estar sometidos a  tests con cierta frecuencia, para detectar casos positivos, poder trazar a sus clientes y  dificultar así la transmisión del virus.

No sólo las farmacias, por supuesto los servicios sanitarios en general, sería un colectivo que  habría que someter a pruebas periódicas y la población en general, habría que someterla  también a los tests rápidos que aunque no son eficaces sí serían útiles para detectar posibles  contagios y, sobre todo, a sus contactos, para detectar brotes que están evolucionando sin dar  señales, porque estos son la gran amenaza.

Creo que todos entendemos que nuestros políticos están muy lejos de aplicar los conceptos  aquí expuestos y también creo que todos estaremos de a cuerdo que no hacerlo nos va a  costar dinero y nuestra salud. 

Un comentario en «La inteligencia, natural y artificial, la mejor arma contra la pandemia del coronavirus»

  • el julio 22, 2020 a las 7:25 pm
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    La gran jugada para dispersar , amedrentar, subyugar y manejar la población ,es toda una patraña orquestada por el demonio!

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