Morante de la Puebla sufre grave cornada en La Maestranza: el dolor que le dejó ‘roto por dentro’
La sonrisa de Morante de la Puebla se quebró en un instante de puro terror en la plaza de La Maestranza. Lo que prometía ser una tarde más de gloria para el torero sevillano se transformó en una pesadilla al sufrir la que él mismo ha calificado como la cornada más dolorosa de su vida. Un percance que le ha dejado 'roto por dentro' y con un pronóstico médico que ha encendido todas las alarmas en el universo taurino.
El infortunio se cruzó en el camino de José Antonio Morante de la Puebla, de 46 años, en uno de los momentos que, hasta ese fatídico instante, parecían estar marcados por la felicidad. Llegó al coso sevillano este lunes con la ilusión de revivir gestas pasadas, pero el toro 'Clandestino', un ejemplar de Hermanos García Jiménez de 512 kilos, tenía otros planes. En un intento por pararlo con el capote, el animal arrolló al diestro con una violencia inusitada, cambiando su semblante alegre por una mueca de agonía.
El toro 'Clandestino', el verdugo inesperado de Morante
El toro número 178, de capa castaña, se convirtió en el verdugo inesperado de Morante. En la lidia de su segundo toro, el diestro intentaba una parada con el capote cuando sintió el brutal impacto. La plaza enmudeció ante la escena. Los miembros de su cuadrilla acudieron a auxiliar a su compañero, visiblemente afectado y con signos evidentes de un dolor extremo. La imagen del torero en el suelo dio paso a la angustiosa evacuación a la enfermería.
Parte médico: Una cornada de 'extrema gravedad'
Tras ser trasladado de urgencia, Morante fue intervenido quirúrgicamente en la enfermería de La Maestranza. El parte médico oficial desveló la magnitud del percance: una herida en el margen anal posterior con una trayectoria de unos 10 centímetros. Lesionaba parcialmente la musculatura esfinteriana anal y presentaba una perforación en la cara posterior del recto de 1,5 centímetros. El tratamiento inicial incluyó lavado, reparación de la pared rectal y del aparato esfinteriano, además de un drenaje aspirativo.
Morante, del dolor a la UCI: "Tenía muchísimo miedo"
La noticia de la grave cornada corrió como la pólvora, generando una ola de preocupación. El propio Morante, desde el hospital Viamed Santa Ángela de la Cruz, relató la crudeza del momento: "Tenía un dolor inmenso y, además, muchísimo miedo porque vi que el toro me había cogido en peso y pensaba que estaba sangrando". Afortunadamente, el sangrado inicial no fue tan aparatoso como temía, pero el daño interno era considerable. La evolución de la herida, por el riesgo de contaminación, es ahora la principal preocupación médica.
El torero, una figura cumbre y referente del toreo contemporáneo, afronta ahora un periodo de recuperación crucial. La gravedad de la lesión, que afecta a una zona tan sensible y vital, mantiene en vilo a todos los que siguen la trayectoria de este ídolo de masas. La Maestranza, escenario de tantas tardes de gloria, se convirtió de nuevo en testigo de una de las cornadas más duras de la carrera de Morante de la Puebla. Un dolor que, según sus propias palabras, le ha 'roto por dentro'.
Morante de la Puebla, la dolorosa contrariedad de un torero roto por dentro. Este lunes llegó a la plaza de La Maestranza con una sonrisa en los labios, dispuesto a reverdecer viejas estampas de la tauromaquia más añeja. Pero un toro se cruzó en su camino, lo atropelló con violencia y la expresión alegre del torero se tornó dramática y dolorosa. 'Clandestino', número 178, de capa castaña y 512 kilos, perteneciente a la ganadería salmantina de Hermanos García Jiménez, lo había roto por dentro cuando intentaba pararlo con el capote.
