Vox celebra la anulación de las ZBE en Madrid y reaviva la guerra interna con Abascal
La reciente victoria judicial de Vox en la anulación de las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en Madrid, impulsada por el partido y ratificada por el Tribunal Supremo, no solo supone un respiro para los conductores madrileños sino que ha reavivado la pugna interna entre las facciones de Santiago Abascal y Javier Ortega Smith. La decisión del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), confirmada por el Alto Tribunal, tumba las ZBE de Distrito Centro y Plaza Elíptica. Argumentan una "manifiesta insuficiencia" en el informe de impacto económico previo a la aprobación de la Ordenanza de Movilidad Sostenible. Este fallo, aunque recurrible ante el Tribunal Supremo, otorga un triunfo significativo a la formación de extrema derecha y, de manera particular, a su exportavoz en el Ayuntamiento, Javier Ortega Smith, quien ha sido un férreo opositor a estas medidas restrictivas.
El manejo de los momentos políticos es esencial para los partidos. La actualidad de Vox se encuentra en un punto álgido tras este éxito judicial. Aprovechar la ola cuando llega el momento de auge es una máxima en política, y la anulación de las ZBE representa precisamente eso. Sin embargo, la victoria no llega exenta de complicaciones para el partido. La política actual se caracteriza por sus constantes vaivenes. Por ello, más que conseguir que los momentos duren, la clave reside en mantener el rumbo firme entre tanto oleaje. En este contexto, Vox pone énfasis en su discurso de prioridad nacional, una bandera que le ha servido para diferenciarse y movilizar a su electorado.
La victoria de Vox contra la restricción al coche en Madrid ha avivado la pugna entre Santiago Abascal y Javier Ortega Smith. Hasta ahora, la guerra abierta entre el líder nacional de Vox y quien fuera su mano derecha política se había movido en el terreno orgánico. Abascal inició su pulso contra Ortega Smith en 2022, retirándole progresivamente de cargos internos hasta su expulsión definitiva la semana pasada. Este proceso ahora entra en vía judicial. No obstante, el triunfo en los tribunales ha reabierto la batalla mediática. Ambos bandos utilizan los recursos internos del partido para liderar el discurso. La cúpula nacional lanza a Arantxa Cabello como interlocutora en Madrid, mientras que Ortega Smith busca capitalizar el eco de su portavocía en Cibeles. Esta disputa por abanderar el triunfo judicial subraya la importancia de la narrativa política y la lucha por el control del mensaje dentro de la formación.
El fallo del TSJM, que estima parte de los argumentos de Vox sobre la insuficiencia del informe de impacto económico, supone un revés para la política medioambiental del Ayuntamiento de Madrid, que ya ha redactado una nueva ordenanza. La resolución, si bien no es firme, ha sido celebrada por Vox, que ya ha instado a otros municipios a seguir el ejemplo. Vox Rincón de la Victoria, por ejemplo, ha solicitado la suspensión de su propia Zona de Bajas Emisiones tras la anulación en la capital. Este éxito judicial, enmarcado en la estrategia de Vox de confrontación con las políticas de movilidad y restricciones a los vehículos, refuerza su discurso crítico y su capacidad de movilización frente a lo que consideran imposiciones ideológicas.
El contexto político actual dibuja un panorama de polarización. El PSOE afirma su posición internacionalista y progresista, mientras Vox pone énfasis en la prioridad nacional. A pesar de que el CIS de Tezanos ha señalado un retroceso en el voto para Vox, la discusión política sobre la prioridad nacional podría beneficiarles. La pugna interna entre Abascal y Ortega Smith, sin embargo, añade una capa de complejidad a la gestión del partido. La estrategia de Vox pasa por aprovechar estos momentos de auge, como la victoria en las ZBE, y resistir cuando las cosas se tuercen, buscando recuperar la iniciativa. La resolución del Tribunal Supremo será clave para determinar el alcance definitivo de este triunfo y su impacto en la política municipal y nacional.
PP y Vox: ahora es cuando llega la hora de la verdad.
El manejo de los momentos políticos es esencial para los partidos. Aprovechar la ola cuando llega el momento de auge, resistir cuando las cosas se tuercen, recuperar la iniciativa cuando se ha perdido.
