Política

Feijóo planta cara a la dictadura venezolana y alerta de la ‘dictadura’ de las bandas en Madrid

Alberto Núñez Feijóo, presidente del Partido Popular, ha brindado un respaldo sin fisuras a la líder opositora venezolana María Corina Machado, recibiéndola en Génova con una sonora ovación. Feijóo ha sido tajante: "El sitio de España es con la libertad, con luz y taquígrafos, y no con la dictadura escondida en el aeropuerto de Barajas", en una clara alusión a las recientes tensiones diplomáticas con el régimen de Nicolás Maduro. El líder popular ha subrayado la urgencia de no hacer distinciones entre "democracia y dictadura, libertad o represión", y ha instado a una transición en Venezuela que culmine en elecciones libres y garantizadas.

Pero la sombra de la dictadura no se cierne solo sobre las fronteras internacionales. En las calles de Madrid, la violencia de las bandas juveniles ha vuelto a golpear con brutalidad. Julio, un joven vecino de Puente de Vallecas, se vio atrapado en un grave incidente con miembros de los Trinitarios de Getafe, una de las bandas con mayor presencia en la capital. Lo que comenzó como un problema personal escaló hasta un brutal ataque con arma blanca que dejó a Julio con múltiples puñaladas. Este suceso, ocurrido el pasado agosto, es un doloroso ejemplo del repunte de criminalidad violenta que mantiene en vilo a las fuerzas de seguridad.

Las bandas juveniles: una dictadura paralela en las calles madrileñas

Fuentes de la Brigada de Información de la Policía Nacional advierten de un peligroso ciclo: "Cada vez que hay una pelea u homicidio se reactiva la violencia". El asesinato de un menor de origen dominicano en una reyerta entre bandas latinas, un suceso que conmocionó hace años la zona de Sol, puso de manifiesto el temor a una escalada de represalias. Grupos como los Trinitarios o los Dominican Don't Play, con sus propias normas y códigos de violencia, imponen un clima de inseguridad que evoca una dictadura impuesta en determinados barrios.

La percepción de "dictadura" trasciende incluso las fronteras de Estados Unidos. Cada vez más ciudadanos estadounidenses bromean con hacerse pasar por canadienses en sus viajes al extranjero, avergonzados por la imagen de "arrogancia y excepcionalismo" de su país. Margot, residente en Londres desde hace más de 30 años, ha iniciado trámites para renunciar a su ciudadanía. Sin embargo, la burocracia consular y las largas listas de espera, que superan el año, dificultan este proceso, evidenciando una desconexión entre el deseo ciudadano y la realidad institucional.

Ecos del pasado: el tardofranquismo y la Iglesia

La historia de España también resuena con ecos de regímenes autoritarios. En el tardofranquismo, el régimen afianzó cambios que erosionaron su solidez inicial. Un ejemplo claro fue el giro de un sector de la Iglesia Católica, que abandonó su apoyo incondicional al nacional-catolicismo. Como señala Marín Arce, a finales de los años 60 se manifestó un pluralismo interno en la Iglesia, influenciado por el Concilio Vaticano II, que dejó patente su impronta en los últimos años de la dictadura.

La crítica a las dictaduras actuales, la violencia desatada por bandas juveniles en Madrid y las reflexiones históricas sobre el franquismo configuran un panorama complejo. La inestabilidad política en Venezuela, la inseguridad en los barrios madrileños y las renuncias a la ciudadanía estadounidense por motivos ideológicos conectan, de forma indirecta, con la persistente preocupación por las estructuras de poder autoritario y sus devastadoras consecuencias en la vida de las personas.

Dentro de una banda de trinitarios en Madrid: la dictadura violenta de los 21 mandamientos. Cae el sol a última hora de la tarde en la Plaza Puerto Rubio de Puente de Vallecas. Julio se ha metido en un problema con unos Trinitarios de Getafe y ha quedado con su amigo Diego para tratar de solucionarlo, pero ya es demasiado tarde. En medio de la conversación, se acerca un desconocido y le anuncia a Julio el resultado de una deliberación a la que no ha sido invitado: “Los Tiguere de Vallecas te quieren meter la mano y dar la vuelta”. Traducido: los Trinitarios le han sentenciado. Acto seguido, una turba de unos cinco varones jóvenes se le echan encima armados. Este episodio es uno más de los muchos que se vienen produciendo en Madrid en los últimos años.

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