Política

¡Alerta FMI! La guerra en Irán dispara la inflación y congela el crecimiento mundial

La economía mundial está en jaque y las peores previsiones se ciernen sobre nosotros. Un demoledor informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) destapa la cruda realidad: el conflicto en Irán, avivado por las tensiones desatadas por Donald Trump, no solo ha frenado en seco la recuperación global, sino que amenaza con hundir el crecimiento a mínimos históricos y disparar la inflación a niveles de pesadilla. Los números son demoledores: si la situación se agrava, el crecimiento mundial apenas rozaría el 2% en 2027, mientras que la inflación superaría el 6%.

El golpe de Trump que hiela la economía

El organismo internacional ha recortado sus expectativas de forma drástica. Para 2026, el crecimiento global se queda en un raquítico 3,1%, con una inflación que se dispara hasta el 4,4%. Estas cifras son un jarro de agua fría para una economía que ya mostraba grietas. La guerra en Oriente Medio ha sido la chispa que ha incendiado un panorama que, hasta hace poco, el propio FMI consideraba esperanzador. La idea central del informe es brutalmente clara: el problema no era una debilidad intrínseca de la economía, sino el impacto directo de un conflicto bélico sobre un sistema que aún se mantenía en pie.

Las proyecciones del FMI sitúan ahora el crecimiento mundial en el 3,1% para 2026 y lo elevan mínimamente hasta el 3,2% en 2027. Pero el Fondo Monetario Internacional (FMI) advierte de que el riesgo de una recesión económica mundial es más que real. Este escenario apocalíptico se materializaría si la guerra se alarga más allá del verano y el precio del petróleo se dispara hasta los 110 dólares el barril, algo que situaría la inflación en el 6% y provocaría una sacudida de consecuencias devastadoras.

Un futuro negro: crecimiento al 2% e inflación desbocada

Las cifras más desoladoras llegan al analizar los escenarios más adversos. En uno de ellos, con mayores y más persistentes subidas en los precios de la energía, el crecimiento mundial se desaceleraría hasta un alarmante 2,5% en 2026. Pero el golpe de gracia llegaría en 2027: con infraestructuras energéticas gravemente dañadas, la economía mundial crecería solo en torno al 2% y la inflación se dispararía por encima del 6%. Una situación que evoca las peores crisis, con un impacto desigual en las economías emergentes y en desarrollo, que verían su crecimiento revisado a la baja en 0,3 puntos porcentuales para 2026.

La cumbre del G20 y la inexplicable exclusión de España

Mientras el FMI lanza sus sombrías advertencias, el tablero geopolítico añade más incertidumbre. La próxima cumbre de ministros de Economía del G20, convocada por Estados Unidos en Asheville, Carolina del Norte, para finales de agosto, se presenta como un intento desesperado por impulsar políticas de relanzamiento económico. Sin embargo, la tensión en Oriente Medio ha complicado aún más esta cita. De forma inexplicable, el ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, ha sido excluido de la invitación, repitiendo una afrenta similar a la de abril. Este hecho subraya las crecientes dificultades para articular una respuesta global coordinada ante la crisis, a pesar de los esfuerzos españoles por integrarse en estos foros clave desde 2009.

En abril de 2009, los líderes del G20 se reunieron en Londres para capear la mayor crisis económica desde los años treinta. El paralelismo con la conferencia mundial de 1933 para salvar el orden económico internacional, recordada por Brown, no era casual. Como demuestra Martin Daunton, profesor emérito de Cambridge, las mismas tensiones entre intereses nacionales y cooperación internacional que hundieron aquella conferencia reaparecen una y otra vez.

Su libro rastrea noventa años de intentos de gobernar la economía mundial, desde el colapso del patrón oro hasta la pandemia y la guerra de Ucrania, mostrando cómo cada orden internacional nace de una crisis, gana legitimidad y acaba desmoronándose. The Economic Government of the World, 1933-2023. A lo largo de ese recorrido, Daunton demuestra que las instituciones económicas internacionales —del FMI al Banco Mundial, de Bretton Woods a la OMC— no son construcciones técnicas neutras, sino el resultado de disputas políticas e ideológicas entre estados, intereses económicos contrapuestos y visiones de conflicto. Una obra monumental, tan rigurosa como accesible, imprescindible para entender por qué el mundo de hoy vuelve a buscar, sin encontrarlas, las reglas del juego económico global.

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