Justicia boliviana ordena la captura de Evo Morales
La justicia boliviana ha declarado en rebeldía al expresidente Evo Morales (2006-2019) por su incomparecencia al juicio penal que se le sigue por un presunto delito de trata de personas. El juez Carlos Oblitas emitió una orden de aprehensión y arraigo contra el exmandatario, quien no se presentó ante el Tribunal Departamental de Tarija.
La acusación se centra en una supuesta relación de Morales con una menor de edad durante su mandato presidencial, de la cual habría nacido una hija. La defensa del expresidente, liderada por Wilfredo Chávez, alegó que el proceso es una "persecución política" y que la notificación del juicio fue irregular, argumentando que debió ser personal y no por edicto.
Tensión judicial y defensiva
El vocal del Tribunal Supremo de Justicia, Grover Mita, refutó las afirmaciones de la defensa, asegurando que la notificación se realizó correctamente y que el procedimiento es válido según el Código de Procedimiento Penal, que permite notificaciones presenciales o digitales.
La madre de la presunta víctima, Idelsa Pozo Saavedra, también ha sido declarada prófuga. Los padres de la menor están acusados de consentir la relación a cambio de favores políticos y económicos. El padre de la menor ya permaneció más de un año en prisión por este caso.
Morales, un fantasma en su feudo
Evo Morales se encuentra actualmente en la región cocalera del Chapare, en el Trópico de Cochabamba, considerada su bastión político. Desde su salida del poder en 2019, ha evitado en varias ocasiones comparecer ante la justicia boliviana, amparándose en su influencia y denunciando persecución política.
La defensa de Morales ha anunciado que recurrirá a instancias internacionales para defender al expresidente, cuya situación legal se agrava con esta declaración de rebeldía y la orden de captura.






