Marc Murtra logra el cese de Emilio Gayo en Telefónica con el visto bueno de Moncloa
La pugna interna en Telefónica ha alcanzado un punto de inflexión. Marc Murtra, el presidente de la compañía, ha logrado finalmente lo que perseguía sin descanso: la luz verde de Moncloa para el cese de Emilio Gayo, el consejero delegado impuesto en su día desde el zapaterismo. Tras varias negativas, el asesor presidencial en materia económica, Manuel de la Rocha, ha dado el visto bueno, sorprendiendo incluso al propio Murtra, que no esperaba esta aprobación y carecía de un plan B inmediato para la sucesión.
Esta no es la primera vez que Murtra intenta apartar a Gayo. Las peticiones se han sucedido, pero hasta ahora la influencia política en la compañía había frenado sus intenciones. La situación actual, marcada por la necesidad de Moncloa de priorizar otros frentes, ha propiciado un cambio de criterio que Murtra no ha desaprovechado. La decisión abre un nuevo capítulo en la reconfiguración de la cúpula directiva de la operadora, en un contexto donde el ambiente en la planta directiva es descrito como 'irrespirable', un reflejo del clima político que se vive en el país.
Inversiones Cuestionables y la Búsqueda de la Excelencia Global
Mientras se resuelven las tensiones internas, las finanzas de Telefónica también son objeto de escrutinio. Fuentes internas señalan que la liquidez de la compañía se está destinando a inversiones de dudosa rentabilidad, como la adquisición de empresas de radioenlaces. Esta estrategia contrasta con la ambición de Murtra de posicionar a Telefónica como una de las mejores telecos del mundo para 2035. Para alcanzar este ambicioso objetivo, Murtra ha reiterado la necesidad de que Europa facilite la consolidación del sector, un mensaje que ha lanzado en diversas ocasiones, incluyendo la junta general de accionistas.
La política de remuneraciones también ha sido objeto de revisión. Tras las cuantiosas indemnizaciones de la anterior cúpula, liderada por José María Álvarez-Pallete y Ángel Vilá, se ha introducido una nueva política que limita las indemnizaciones a dos anualidades para los nuevos consejeros ejecutivos, frente a las cuatro de los contratos anteriores. Esta medida busca ajustar los costes y alinear la estrategia de la compañía con la visión a largo plazo de Murtra.
Tensiones Internas y la Sombra de la 'Deszapaterización'
La salida de Emilio Gayo se produce en un clima de alta tensión en la cúpula de Telefónica. Se percibe una lucha de poder, donde algunos directivos esperan 'el paso del cadáver del enemigo', una metáfora de la fragilidad de las posiciones. En este escenario, Carlos Torres, quien mantiene una línea directa con Moncloa, parece navegar con mayor seguridad, asegurando que sus directrices provienen de la máxima instancia del poder político. La atmósfera es de constante confrontación, donde los 'puñales vuelan' en la planta directiva.
La salida de Trinidad Jiménez, exministra de Sanidad con Rodríguez Zapatero, de la dirección de Estrategia Global de Asuntos Públicos, se enmarca en un proceso de aparente 'deszapaterización' de la operadora. A pesar de haber abandonado la dirección, Jiménez continuará vinculada a la compañía como asesora externa, una situación que fuentes internas cuestionan por su posible conflicto con la normativa interna de la empresa. Este movimiento, junto a la salida de Gayo, sugiere una profunda reestructuración impulsada por Murtra para consolidar su proyecto.
El Futuro de Telefónica Bajo la Dirección de Murtra
Con el cese de Gayo aprobado y una estrategia definida para 2035, Marc Murtra se afianza en su rol de líder de Telefónica. Los resultados del primer semestre serán clave para medir el impacto de estas decisiones y la efectividad de su plan. La compañía se encuentra en un momento decisivo, donde las tensiones internas y las decisiones estratégicas marcarán su rumbo en los próximos años. La capacidad de Murtra para navegar el complejo entramado político y empresarial definirá si Telefónica logra alcanzar su meta de ser una de las telecos líderes a nivel mundial.
Los grandes retos de Marc Murtra ante su primera cumbre de directivos de Telefónica.
Tras el fulminante y sorpresivo despido de José María Álvarez-Pallete como presidente de Telefónica en la Moncloa el 17 de enero del pasado año, el sábado 18 se hacía público que el nuevo presidente de la 'teleco' sería catalán.
Marc Murtra, que se había fogueado al frente de Indra con notables resultados, accedía al sillón presidencial de una de las empresas más poderosas de España.






