Patrocinio millonario para el fútbol español hasta 2030
Telefónica ha dado un golpe sobre la mesa. La operadora ha sellado un acuerdo de patrocinio con la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) que la convierte en socio estratégico hasta 2030. Este movimiento refuerza su apuesta por el deporte rey y llega en un momento de efervescencia para la compañía, que exhibe resultados “extraordinarios” en España y un crecimiento imparable en Brasil. Una demostración de fuerza que consolida la telefonica actualidad y su liderazgo.
Movistar, la marca comercial de Telefónica, será el operador oficial de telecomunicaciones de todas las selecciones nacionales: masculina, femenina, inferiores… Un compromiso que abarca el ciclo que culminará con el Mundial de 2030, con España como sede. La compañía regresa a los patrocinios deportivos de alto perfil con una estrategia clara: vincularse a contenidos de alto impacto y consumo masivo, donde la conectividad, los datos y las plataformas son clave.
Telefónica pone el fútbol español a su servicio
Este acuerdo con la RFEF no es casualidad. Telefónica ha identificado el fútbol como un gran vector de consumo digital. La alianza busca reforzar su oferta de contenidos y monetizar la relación con sus clientes más allá de la mera conectividad. Es, además, una clara estrategia de 'marca España', uniendo a dos referentes con proyección internacional.
La operadora se suma a la familia de patrocinadores de la RFEF en un momento de gran expectativa, especialmente con el Mundial de 2030. La visibilidad que obtendrá en todos los equipos nacionales asegura una presencia constante y significativa en el corazón de los aficionados españoles.
El músculo financiero de Telefónica: resultados récord en España y Brasil
Este ambicioso patrocinio se sustenta en una sólida base financiera. El consejero delegado de Telefónica, Emilio Gayo, destacó los resultados “extraordinarios” de España en 2025, con unos ingresos de 13.012 millones de euros, un 1,7% más. Gayo enfatizó el crecimiento en todas las variables, tanto financieras como comerciales, gracias a una “fuerte 'performance' en ingresos 'retail' y una eficaz política de servicio al cliente”.
El éxito de Telefónica no se limita a España. Su filial brasileña, Vivo, es uno de los principales motores de crecimiento del grupo. En el primer trimestre de 2026, Vivo obtuvo un beneficio neto de 1.261 millones de reales (casi 219 millones de euros), un impresionante 19,2% interanual. La facturación en Brasil ascendió a 2.682 millones de euros, un 7,4% más, impulsada por el negocio móvil y la expansión de la fibra óptica hasta el hogar (FTTH). La captación neta de clientes de pospago se aceleró un 22,7%, sumando 827.000 nuevos accesos.
Conectividad, pasión y liderazgo: la estrategia de futuro
El crecimiento en mercados prioritarios como España y Brasil, junto con la apuesta por el 5G, la fibra y los servicios digitales, dibuja una Telefónica en plena ofensiva. La compañía busca consolidar su posición como líder en telecomunicaciones y como actor fundamental en el ecosistema de contenidos y experiencias digitales, con el deporte como punta de lanza. El acuerdo millonario entre Telefónica y la RFEF es una declaración de intenciones: Telefónica quiere ser parte de la pasión que mueve al fútbol, conectando a millones de aficionados con la tecnología más avanzada.
Este enfoque estratégico, que combina solidez financiera con inversiones clave en áreas de alto impacto, define la telefonica actualidad y su visión de futuro. La compañía se posiciona para un ciclo de crecimiento sostenido, donde la conectividad y el entretenimiento digital serán protagonistas, con el fútbol español como aliado de primer nivel.
Brasil impulsa el éxito: Vivo gana un 19% más y acelera el negocio del 5G y la fibra.






