¡Presupuestos de la Generalitat desbloqueados tras meses de pulso!
El tira y afloja entre el Govern y ERC ha llegado a su fin. Salvador Illa y Oriol Junqueras escenificarán en los próximos días la firma del acuerdo que desbloquea los presupuestos de la Generalitat de Cataluña para el año 2026. Tras un intento fallido y meses de tensas negociaciones marcadas por las discrepancias sobre la financiación catalana, el pacto parece estar a punto de materializarse, permitiendo que las cuentas públicas vean la luz al final del túnel.
El pacto, una realidad inminente
La rúbrica del acuerdo, según avanzan diversas informaciones, se producirá el próximo martes. Este movimiento político llega apenas 48 horas después de la celebración de las elecciones andaluzas, una coincidencia que busca evitar que el pacto presupuestario catalán interfiera en la campaña electoral del PSOE en Andalucía. La fecha elegida, además, permite a María Jesús Montero, ministra de Hacienda, respirar ante la inminente aprobación de los presupuestos generales del Estado.
El gesto más evidente de la cercanía del acuerdo fue la convocatoria del Consell Nacional de ERC para el próximo lunes. Este órgano, considerado el paso previo al 'sí' definitivo de los republicanos, confirma la voluntad de la formación liderada por Oriol Junqueras de dar luz verde a las cuentas del Govern. La decisión de ERC supone una rebaja de sus exigencias inmediatas, optando por posponer la batalla por el traspaso de la recaudación del IRPF.
Financiación autonómica, el siguiente asalto
Aunque ERC ha decidido apartar temporalmente la exigencia del IRPF como condición indispensable para aprobar los presupuestos, esto no significa que renuncie a esa reivindicación. El partido de Junqueras ha optado por trasladar esta batalla al debate sobre el nuevo modelo de financiación autonómica en el Congreso. Allí, previsiblemente a partir del otoño, presentarán enmiendas cuando la reforma llegue a tramitarse. La cesión del IRPF a Cataluña y un nuevo sistema de financiación que beneficie a la Generalitat, con la ordinalidad fiscal como uno de los puntos clave, son los 'trofeos' que Junqueras persigue a medio plazo.
Este cambio de posición no es baladí. A principios de año, el desacuerdo sobre el IRPF provocó el naufragio del primer proyecto presupuestario de Illa. ERC se negó entonces a apoyar unas cuentas sin garantías de avances tangibles en soberanía fiscal, obligando al Govern a tomar la inédita decisión de retirar los presupuestos registrados en febrero. Ahora, el pacto entre Junqueras e Illa empieza a tomar forma, consolidando los primeros presupuestos de Salvador Illa como presidente de la Generalitat.
Un pacto con apoyos ampliados
A los votos de PSC y ERC se sumarán los de Catalunya en Comú. El partido liderado por Ada Colau ya había pactado previamente su apoyo a las cuentas con Illa, asegurando así una mayoría parlamentaria suficiente para la aprobación definitiva. La firma del acuerdo entre Illa y Junqueras servirá como pistoletazo de salida para la tramitación definitiva de unos presupuestos que han requerido un esfuerzo negociador considerable para superar las tensiones y discrepancias acumuladas.
La aprobación de estos presupuestos es crucial para el Govern de Salvador Illa, que busca consolidar su proyecto político y dar respuesta a las necesidades de la ciudadanía catalana. El acuerdo con ERC, a pesar de las diferencias históricas, demuestra la capacidad de negociación y la búsqueda de consensos en un escenario político complejo. La vista está puesta ahora en el debate de la financiación autonómica, donde ERC confía en obtener avances significativos.
ERC, cerca de aprobar los presupuestos de Illa: las claves del nuevo acuerdo con la Generalitat. Los primeros presupuestos de Salvador Illa empiezan a ver la luz al final del túnel. Después de meses de tensiones, un intento fallido y una negociación marcada por las discrepancias sobre la financiación catalana, ERC parece cada vez más dispuesta a dar su aval a las cuentas de la Generalitat. El gesto más evidente llegó con la convocatoria, para el próximo lunes, de un Consell Nacional que todo el mundo interpreta como el paso previo al sí definitivo de los republicanos. El movimiento tiene una lectura política clara: ERC ha rebajado sus exigencias inmediatas y ha decidido apartar, al menos temporalmente, el traspaso de la recaudación del IRPF como condición indispensable para aprobar las cuentas. No significa que el partido de Oriol Junqueras renuncie a esa reivindicación, pero sí que ha optado por desplazar la batalla al debate sobre el nuevo modelo de financiación autonómica en el Congreso, donde prevé presentar enmiendas cuando la reforma llegue a tramitarse, previsiblemente a partir del otoño.






