«No me atrevo a creer» la imputación a Zapatero: Felipe González, «destrozado»
La imputación de José Luis Rodríguez Zapatero por delitos de tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales ha provocado un auténtico terremoto en el PSOE. Pero la reacción más impactante ha llegado de la mano de Felipe González, el histórico expresidente del Gobierno, quien se ha mostrado «destrozado» y ha defendido con vehemencia la presunción de inocencia de su sucesor. «No me atrevo a creer la acusación», ha sentenciado González, visiblemente afectado, añadiendo que la inocencia de Zapatero «es indiscutible» y que no lo imagina «en ese papel» que le atribuye el juez.
La noticia de la Audiencia Nacional, que cita a Zapatero a declarar como investigado por su presunta implicación en el caso de la aerolínea Plus Ultra, ha teñido de «infinita tristeza» al exlíder socialista. Pese a las «muchas discrepancias políticas» que admite mantener con Zapatero –especialmente sobre la gestión del actual Gobierno y su postura respecto a Venezuela–, González ha dejado claro que su dolor y su defensa de la inocencia de su compañero de partido están por encima de cualquier diferencia ideológica. Para Felipe González, el auto del juez José Luis Calama, aunque «muy impresionante», no rompe la barrera de la incredulidad ante una acusación de tal calibre contra Zapatero.
El PSOE, sacudido por la imputación de Zapatero
La imputación contra Zapatero lo convierte en el primer expresidente del Gobierno español investigado por corrupción en la historia democrática del país. Un hito sombrío que el Gobierno actual, a través de sus fuentes, ha intentado minimizar, manteniendo intacta su confianza en la presunción de inocencia de Zapatero y recalcando que este asunto no afecta a la estabilidad del Ejecutivo. Sin embargo, la onda expansiva de esta imputación ya sacude los cimientos del partido y genera un debate intenso sobre la ética y la responsabilidad de los ex altos cargos.
El auto del juez Calama, que cita a Zapatero a declarar el próximo 2 de junio, ha puesto el foco en la red de empresas que presuntamente se utilizaron para el cobro de comisiones ilegales. La trama, vinculada a la aerolínea Plus Ultra, ha destapado un complejo entramado que ahora deberá ser desgranado en sede judicial. La presunción de inocencia, pilar fundamental de nuestro sistema judicial, es el escudo al que se aferra no solo Zapatero, sino también gran parte de la cúpula socialista.
El abogado de Zapatero y el legado de Felipe González
Para su defensa, José Luis Rodríguez Zapatero ha depositado su confianza en el abogado y catedrático Víctor Martínez. Un nombre que no es ajeno al círculo de poder socialista, pues Martínez fue un alto cargo durante los gobiernos de Felipe González. Su experiencia como estratega procesal, demostrada en casos complejos como el de los ERE, lo posiciona como una pieza clave en este delicado proceso judicial. No obstante, la sombra de la actividad empresarial de Martínez también ha generado titulares: entre 2020 y 2024, controló un entramado de 39 mercantiles, de las cuales veinte se encuentran actualmente inactivas, un dato que añade una capa de complejidad al perfil de la defensa.
Mientras tanto, Felipe González, cuya trayectoria post-presidencial ha sido singular, se erige como una voz crítica y a la vez solidaria. González fue el único presidente de España desde la Transición que, tras dejar la Moncloa, siguió ocupando un escaño en el Congreso de los Diputados, rompiendo una regla no escrita. Su actividad ha trascendido la política, dedicándose a labores de asesoría y lobby para algunas de las mayores corporaciones del mundo: desde la tabaquera más grande, gigantes mineros y eléctricas, hasta fondos de capital riesgo y bufetes internacionales. Esta faceta empresarial, compartida con otros expresidentes como José María Aznar, contrasta con la situación actual de Zapatero, quien ahora afronta el escrutinio judicial por sus actividades post-presidenciales. La reacción de González, por tanto, no es solo la de un excompañero, sino la de una figura con una perspectiva única sobre el poder y sus consecuencias. Felipe González asegura no atreverse a "creer" la acusación contra Zapatero: "Su presunción de inocencia es indiscutible".






