¡Bombazo! Barcelona pierde su ruta a Tánger por culpa de la guerra
La guerra en Oriente Medio ha desatado una crisis del combustible para aviones que ya golpea con fuerza a la industria aérea. El aeropuerto de Barcelona-El Prat se lleva la peor parte, perdiendo una ruta clave a Tánger operada por Royal Air Maroc (RAM). La conexión, vital para miles de pasajeros, se suspende temporalmente, dejando a Cataluña conectada con un hilo con el norte de Marruecos.
Adiós a Tánger: el impacto en El Prat
La aerolínea marroquí ha tomado la drástica decisión de suspender temporalmente una docena de rutas internacionales. La razón esgrimida: el 'fuerte aumento del precio del queroseno', directamente achacado a las 'tensiones geopolíticas en Oriente Medio'. El encarecimiento del combustible, sumado a una 'disminución de la demanda', ha hecho insostenible la operativa de varios trayectos.
La ruta Barcelona-Tánger, que movió a 83.580 pasajeros entre enero y abril (un 0,5% del total del aeropuerto), desaparece del mapa. Un duro golpe a la conectividad.
RAM golpea en toda su red
La suspensión de vuelos no se limita a España. RAM también ha paralizado trayectos clave desde Marrakech a ciudades francesas como Marsella, Lyon y Burdeos, y a Bruselas. Además, se han visto afectadas varias rutas africanas desde Casablanca.
La aerolínea, controlada en un 98% por el Estado marroquí, asegura que sigue de cerca la situación para 'restablecer gradualmente estas rutas'. La prioridad es 'adaptar su red internacional' a la compleja realidad económica y geopolítica actual.
Esta crisis demuestra el alcance global de los conflictos internacionales, obligando a aerolíneas a tomar decisiones drásticas y dejando a miles de pasajeros sin sus conexiones habituales. El combustible, y la guerra, dictan ahora las reglas del juego aéreo.






