Política

El Gobierno teme un frenazo de 4 décimas en el PIB y dispara la inflación por la guerra en Oriente Próximo

El Gobierno de España ha lanzado una alerta económica: la guerra abierta en Oriente Próximo podría frenar el crecimiento del país hasta en cuatro décimas este año y disparar la inflación hasta el 3,1%. Estas son las cifras que maneja el Ejecutivo en sus cálculos más recientes, escenarios que se están perfilando para enviar a Bruselas y que confirman la incertidumbre que planea sobre la economía española.

La tensión geopolítica en Oriente Próximo ha obligado al gabinete de Pedro Sánchez a recalcular el impacto directo sobre el Producto Interior Bruto (PIB). Si bien el cuadro macroeconómico oficial aún mantiene una previsión de crecimiento del 2,2% para este ejercicio, el Ejecutivo admite que la crisis internacional introduce un alto grado de inseguridad. Ya se trabaja con escenarios alternativos que cuantifican un golpe mayor sobre la actividad, llegando a contemplar una resta de hasta 0,8 puntos en el PIB, en línea con las previsiones más catastrofistas del Banco de España.

El 'escudo anticrisis' sigue activo ante la incertidumbre

Ante este panorama, el Ministerio de Economía, dirigido por Carlos Cuerpo, asegura que España está preparada "para afrontar el verano con garantías". El llamado "escudo anticrisis", que nació para paliar los efectos de la guerra en Ucrania y se ha reforzado con el conflicto en Oriente Próximo, "está cumpliendo su objetivo principal al haber amortiguado el impacto del shock externo sobre la economía empresarial y familiar", según la cobertura disponible del departamento.

El Gobierno mantiene un ojo puesto en la evolución de la situación y evalúa el futuro de estas ayudas. La idea es seguir monitorizando la economía y dialogar con agentes sociales y sectores afectados para decidir si prorrogar o adaptar las medidas más allá del 30 de junio. La principal preocupación sigue siendo la volatilidad de los precios energéticos y su efecto dominó en la inflación general.

Medidas fiscales y rebajas temporales para paliar la inflación

Desde el inicio de la invasión rusa en Ucrania, el Ejecutivo ha desplegado un amplio abanico de medidas para contener la escalada de precios y proteger a los colectivos más vulnerables. Una de las herramientas clave ha sido la rebaja del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) a alimentos básicos. Desde enero de 2023, el IVA de productos como el pan común, leches, aceites y pastas se redujo al 0% o al 5%.

Esta medida, que ha sido prorrogada en varias ocasiones, busca aliviar la carga sobre las familias, especialmente aquellas con menores ingresos. La normativa establece que estas reducciones fiscales deben reflejarse íntegramente en el precio final para el consumidor. La recuperación de los tipos impositivos normales se está realizando de forma escalonada: se mantienen las rebajas del 0% y el 5% hasta el 30 de septiembre de 2024, y a partir de octubre se irá volviendo a los gravámenes habituales hasta final de año.

Un marco legal para la resiliencia económica frente a conflictos

El Real Decreto-Ley Ómnibus 8/2023, aprobado en diciembre de 2023, es otra pieza fundamental en la estrategia del Gobierno para afrontar las consecuencias económicas y sociales derivadas de los conflictos internacionales y la sequía. Este paquete legislativo incluye medidas fiscales, como la prórroga de deducciones en el IRPF para la mejora de la eficiencia energética en viviendas y en el Impuesto de Sociedades para inversiones en energías renovables.

Además, la Ley de Familias, en vigor desde finales de junio, introduce nuevas medidas laborales y de conciliación para adaptarse a la normativa europea. Estas disposiciones buscan reforzar la protección social y laboral, ampliando el catálogo de permisos y adaptándose a las necesidades actuales de las familias trabajadoras.

El Gobierno asegura que España está preparada "para afrontar el verano con garantías" y decidirá estas semanas qué medidas prorroga más allá del 30 de junio. El Ejecutivo confía en que España está más preparada que otros países europeos para capear el temporal, pero aún así consensuará en las próximas semanas con los agentes sociales y los sectores más afectados por la guerra en Oriente Próximo si las medidas que decaen el próximo 30 de junio, como las rebajas fiscales de los carburantes, se prorrogarán durante el verano.

El Gobierno sigue monitorizando la evolución económica en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica. En las próximas semanas mantendrá reuniones con los agentes sociales y los sectores para compartir el diagnóstico y evolución del estado de situación, de cara a calibrar las medidas de apoyo que puedan ser necesarias una vez finalice el plazo de las que están en vigor (30 de junio).

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