120 ataques dejan 31 muertos y Sánchez exige a la UE frenar a Tel Aviv
La escalada bélica en Oriente Próximo alcanza un punto crítico. Israel ha intensificado de forma drástica su ofensiva contra el Líbano en las últimas horas, lanzando más de 120 ataques aéreos en una sola jornada que han provocado al menos 31 muertos y 40 heridos. La brutalidad de la acción ha desatado una fuerte reacción en España, con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, exigiendo a la Unión Europea la suspensión del acuerdo de asociación con Israel.
El ataque más intenso desde el inicio de la ofensiva
Las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad libanés hablan de al menos 31 fallecidos y 40 heridos a causa de la nueva oleada de bombardeos israelíes. Sin embargo, otras fuentes, como la Defensa Civil libanesa, elevan el número de víctimas mortales a 254 y los heridos a 1.165, reflejando la magnitud de la devastación. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha confirmado la orden de intensificar las operaciones terrestres, ampliando el control más allá de la frontera.
Sánchez, tajante: "Desprecio intolerable por la vida"
La respuesta desde España no se ha hecho esperar. Pedro Sánchez ha calificado el ataque israelí como el más intenso desde el inicio de la ofensiva y ha criticado duramente el "desprecio por la vida y el derecho internacional". El presidente del Gobierno ha exigido a la Unión Europea la suspensión del acuerdo de asociación con Israel, calificando la situación de "intolerable". Además, Sánchez ha insistido en que Líbano debe ser incluido en el alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán.
La UE pide extender la tregua
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, se ha sumado a las peticiones para que el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán se extienda al Líbano. Kallas considera que las acciones de Israel "amenazan la tregua" y que la escala de la ofensiva, que ha incluido más de 100 ataques aéreos contra objetivos de Hezbolá pero también zonas residenciales, hace "difícil argumentar que unas acciones tan desmesuradas puedan considerarse legítima defensa". Gobiernos como el de España, Francia, Italia y Reino Unido comparten esta preocupación.
El casco azul español, un nuevo foco de tensión
La escalada de tensión también se ha manifestado en incidentes directos. La retención de un casco azul español por militares israelíes el pasado martes en Líbano ha puesto de relieve las diferencias políticas entre el Gobierno y el PP. Mientras el Ministerio de Defensa español calificó el hecho como una "vulneración absolutamente de todas las normas" y un "acto absolutamente hostil", desde el PP se intentó minimizar el suceso. La oposición ha evitado críticas directas a Israel, generando un choque diplomático con Tel Aviv y una nueva muestra de las divergencias en política exterior.
El alto el fuego que no incluye a Líbano
La aparente contradicción de ataques sobre Líbano a pesar de un alto el fuego entre Estados Unidos e Irán ha generado confusión. Fuentes apuntan a que, si bien los iraníes pudieron pensar que la tregua incluía a Líbano, "nunca hubo tal promesa". Israel, por su parte, ha lanzado una oleada de bombardeos poco después de anunciarse el acuerdo, lo que Irán ha considerado una violación. La situación en el sur de Líbano se ha convertido en un punto clave, con Israel confirmando intenciones de controlar una región amplia, alargando la sombra del conflicto más allá de la guerra con Irán.
Guerra de Irán, última hora hoy, en directo: Más de 30 muertos en el Líbano tras los ataques de Israel.
Israel ha intensificado en las últimas horas su ofensiva contra el Líbano con más de 120 ataques aéreos en una sola jornada que han dejado al menos 31 muertos y 40 heridos. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó que ha ordenado "intensificar" las operaciones terrestres y ampliar el control más allá de la franja de seguridad en el sur del Líbano, lo que ha forzado la evacuación obligatoria de más de 40 localidades, incluida la histórica ciudad de Tiro. Estos bombardeos debilitan la fragilidad del alto el fuego bilateral en vigor desde mediados de abril. En paralelo, Irán acusó formalmente a Estados Unidos de cometer "una grave violación" de la tregua impulsada por Donald Trump tras los ataques de Washington contra posiciones de lanzamiento de misiles y de buques minadores en el sur de Irán, una operación que fue calificada por el Pentágono como "maniobras de autodefensa".





