Conde-Pumpido, ‘desencajado’ por la imputación de Zapatero, crea un grupo de trabajo
El presidente del Tribunal Constitucional, Cándido Conde-Pumpido, atraviesa un momento de profunda inquietud tras la reciente imputación de su amigo, el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, en el marco de la investigación por el rescate de la aerolínea Plus Ultra. Esta situación personal se suma a la carga institucional que recae sobre sus hombros, impulsándole a crear un grupo de trabajo específico para abordar y unificar la respuesta a los numerosos conflictos de atribuciones planteados por el Senado.
El magistrado Cándido Conde-Pumpido se encuentra visiblemente afectado por las últimas novedades judiciales que salpican a su círculo cercano. La imputación de su amigo, el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, por delitos como organización criminal y tráfico de influencias en el caso de la aerolínea Plus Ultra, ha generado un profundo malestar en el seno del TC. Fuentes cercanas al tribunal describen a Conde-Pumpido como "desencajado" y "muy afectado" por la situación. Se recuerda la estrecha amistad que une a ambos desde la etapa en que Conde-Pumpido ejerció como fiscal general del Estado. La noticia, que sacudió la actualidad el pasado 19 de mayo, ha generado un aluvión de informaciones y análisis, pero la implicación personal para el presidente del TC es innegable.
Paralelamente a las preocupaciones personales, Conde-Pumpido ha tomado la iniciativa para atajar una creciente problemática institucional. El presidente del Tribunal Constitucional ha decidido la creación de un grupo de trabajo especializado. El objetivo es dar una respuesta unificada a los doce conflictos de atribuciones presentados por el Senado. Estos choques institucionales, que enfrentan al Senado con el Congreso y con el Gobierno, plantean cuestiones complejas y a menudo recurrentes. La decisión busca agilizar la resolución y evitar criterios dispares, dado el elevado número de litigios de esta naturaleza que llegan a la Corte de Garantías.
Un nuevo grupo de trabajo para zanjar conflictos institucionales
El grupo de expertos, cuya composición se está perfilando, incluirá magistrados de "tendencias diversas", según la cobertura disponible del TC. Se prestará especial atención a las aportaciones de los magistrados propuestos por el Partido Popular, como Enrique Arnaldo y Concepción Espejel, así como a letrados especializados en derecho parlamentario. El propósito fundamental es analizar conjuntamente estos conflictos de competencia. Muchos de ellos giran en torno a la negativa de las Mesas de las Cámaras a tramitar enmiendas o a la comparecencia del Presidente del Gobierno. La prórroga del mandato de Conde-Pumpido hasta septiembre añade un matiz de urgencia a la necesidad de resolver estas tensiones.
El caso Plus Ultra y la imputación de Zapatero
La investigación que ha llevado a la imputación de José Luis Rodríguez Zapatero se centra en el rescate público de la aerolínea Plus Ultra. Esta operación implicó la inyección de 53 millones de euros en marzo de 2021. El sumario judicial busca determinar si se cometieron delitos a partir de las circunstancias que puedan acreditar la culpabilidad de los investigados. La relevancia penal de los detalles del caso y los indicios que enumera el juez son objeto de escrutinio. Este contexto judicial, ajeno a las funciones del TC pero cercano a su presidente, añade una capa de complejidad a la situación actual.
La doble presión, tanto personal por la imputación de un amigo íntimo como profesional por la gestión de crisis institucionales, sitúa a Cándido Conde-Pumpido en una encrucijada. La creación del grupo de trabajo para unificar criterios en los conflictos de atribuciones es una muestra de su esfuerzo por mantener la estabilidad institucional. Su estado de ánimo, sin embargo, refleja el impacto de las turbulencias políticas y judiciales en su entorno más cercano. Conde-Pumpido desencajado por la situación de Zapatero y la presión añadida de un nuevo grupo de trabajo para dar respuesta única a todos los conflictos planteados contra el Gobierno.
El presidente de la Corte de Garantías, prorrogado en su mandato hasta el próximo mes de septiembre, mantiene un «perfil bajo». Busca la fórmula para avalar, entre otras, la negativa de Sánchez a comparecer en el Senado por el accidente de Adamuz. El Tribunal Constitucional ha admitido a trámite, en el Pleno celebrado este jueves, el conflicto entre órganos constitucionales interpuesto por el Senado frente al Acuerdo del Consejo de Ministros de 17 de marzo de 2026. Este acuerdo rechazó el requerimiento formulado por la Cámara Alta en relación con la no celebración de la comparecencia del Presidente del Gobierno del pasado 29 de enero. Dicha comparecencia era para dar cuenta de los accidentes ferroviarios de Adamuz, en Córdoba, y de Rodalies, en Cataluña.






