Guerra por Barcelona y la sombra de Huawei sacuden al partido de Puigdemont
Junts per Catalunya se encuentra en una encrucijada. El partido de Carles Puigdemont se prepara para celebrar su convención municipalista este sábado en Vilafranca del Penedès, pero la cita llega marcada por dos frentes de máxima tensión: la incierta elección de su cabeza de lista por Barcelona para las elecciones de 2027 y la creciente presión política sobre el Govern por los contratos con empresas chinas, especialmente Huawei.
La pugna interna por liderar la candidatura en la capital catalana se ha intensificado en las últimas semanas. Tras la renuncia de Xavier Trias a repetir como referente municipal, el partido se ha visto inmerso en un complejo proceso de selección que aún no tiene un desenlace claro. La incógnita sobre quién será el alcaldable se cierne sobre la convención, un evento clave para marcar el rumbo del partido en el ámbito local.
La incógnita de la candidatura barcelonesa en Junts
El proceso de elección del candidato de Junts por Barcelona para 2027 se perfila como un camino arduo. La ausencia de un líder municipal claro tras la salida de Xavier Trias ha generado un considerable baile de nombres, tanto confirmados como rumores, de posibles aspirantes. La situación se ha complicado con la oficialización de la candidatura del presidente del grupo municipal, Jordi Martí Galbis, quien se mostraba dispuesto a unas primarias.
Sin embargo, Josep Rius, número dos del partido en el Ayuntamiento y que contaba con el supuesto apoyo de Puigdemont, ha decidido dar un paso atrás para evitar confrontaciones internas, según ha comunicado a la militancia. Esta renuncia abre la puerta a otros aspirantes. El abogado Jaume Alonso Cuevillas ha expresado su intención de presentarse de forma explícita, mientras que la diputada Glòria Freixa y el exconsejero Jaume Giró han manifestado su interés de manera más matizada. La dirección del partido, encabezada por el secretario general Jordi Turull, trabaja a marchas forzadas para definir los próximos pasos y evitar fracturas en la guerra por la alcaldía.
La tarea pendiente para Junts es la concreción de su cabeza de lista. La convención municipalista es el escenario ideal para intentar cerrar filas, aunque a día de hoy, la incógnita sobre el procedimiento de selección y la identidad del candidato definitivo sigue en el aire. El partido busca sacudirse el sabor amargo de las pasadas municipales, donde fueron la fuerza más votada pero no lograron gobernar la ciudad.
Junts exige explicaciones a Illa por los contratos con Huawei
Paralelamente a la batalla interna por Barcelona, Junts per Catalunya ha elevado la presión sobre el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, exigiendo su comparecencia en el Parlament. El motivo: los contratos firmados por el Govern con empresas chinas, con un foco especial en Huawei, y las posibles implicaciones del expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
La formación independentista basa su exigencia en informaciones que apuntan a “presuntas transferencias recibidas por Zapatero procedentes de Huawei” y a “posibles anotaciones vinculadas a contratos públicos”. Junts considera “imprescindible” que Illa aclare las relaciones institucionales y contractuales del Govern con la compañía china, a la que se le ha adjudicado un contrato de casi 130 millones de euros para el despliegue de la red pública de fibra óptica.
La alerta sobre Huawei no es nueva. Ya en octubre de 2025, el partido de Carles Puigdemont advirtió que este tipo de acuerdos suponía “vender los datos de todos los catalanes”, en un contexto donde la Unión Europea ha desaconsejado a los estados miembros trabajar con la empresa china. La reciente atención judicial sobre las finanzas de las campañas de Illa ha servido a Junts para redoblar la presión, calificando de “muy grave” la situación y subrayando la urgencia de la comparecencia del president.
El impacto de la convención y la estrategia de Junts
La convención municipalista de Vilafranca del Penedès se presenta, por tanto, como un evento crucial para Junts. No solo debe servir para cohesionar al partido ante la proximidad de las elecciones municipales y definir su estrategia de cara a la capital, sino también para marcar un posicionamiento firme frente al Govern de la Generalitat en un asunto tan sensible como los contratos tecnológicos con China.
La doble presión, interna y externa, pone a Junts contra las cuerdas. La capacidad del partido para gestionar estas crisis determinará en gran medida su fortaleza electoral y su influencia política en los próximos meses. El desenlace de la elección de candidato en Barcelona y la respuesta de Salvador Illa a las exigencias de Junts serán los próximos puntos de atención clave, en medio de la guerra política.
Junts se juega mucho en Vilafranca del Penedès. La convención deberá servir para cerrar filas ante un futuro electoral incierto y para mantener viva la llama de la oposición crítica con un Govern que ahora se ve salpicado por la sombra de Huawei y las presuntas vinculaciones con la antigua política estatal.






