Sumar Cartagena desafía el caos y logra unanimidad histórica
Mientras el movimiento Sumar nacional se desangra en disputas internas y busca desesperadamente un rumbo, una pequeña luz ha emergido donde menos se esperaba: Cartagena. Allí, Sumar Cartagena desafía el caos y ha celebrado su Asamblea Constituyente. Contra todo pronóstico, ha elegido a su equipo coordinador por ¡unanimidad! Este golpe sobre la mesa resuena como un dardo directo a la estrategia de Yolanda Díaz y sus constantes redefiniciones. En Cartagena, Sumar desafía el caos de la política nacional con hechos concretos.
La noticia, que ha pillado a muchos por sorpresa, se fraguó el pasado sábado 25 de abril. El movimiento Sumar Cartagena no solo consolidó su estructura territorial, sino que aprobó su documento político-organizativo. Además, designó a Teresa Gómez y Marta García como co-coordinadoras. Este acto de unidad contrasta brutalmente con la imagen de fragmentación que arrastra el partido a nivel estatal. Aspira a recuperar la ilusión de una izquierda alternativa en la ciudad, con la vista puesta en las municipales de 2027.
La izquierda, un polvorín sin líder frente al caos
La armonía cartagenera choca de frente con la cruda realidad de una izquierda alternativa al PSOE que no levanta cabeza. Este espacio ya intentaba recomponerse del enésimo batacazo electoral en Andalucía, justo antes de que los recientes escándalos y controversias que salpicaban al PSOE coparan la agenda mediática. Aquellos comicios dictaron sentencia: se observó un auge de partidos territoriales y una debacle de las izquierdas nacionales, incluida la coalición integrada por Izquierda Unida, el movimiento Sumar y Podemos.
En este escenario de desolación, figuras como Gabriel Rufián han intentado mover ficha, proponiendo liderar una confluencia para "maximizar resultados". Esta idea, lejos de unificar, ha evidenciado aún más la ausencia de un liderazgo claro y la deriva de un proyecto que nació con la ambición de ser un "frente amplio" bajo la batuta de Yolanda Díaz. La propia Díaz registró oficialmente Movimiento Sumar en mayo de 2023 para reagrupar a la izquierda alternativa al PSOE. Sin embargo, el desgaste posterior y los malos resultados, como los de las elecciones europeas de 2024, abrieron una nueva etapa de incertidumbre.
De hecho, Yolanda Díaz y Podemos se quedaron al margen del primer impulso para reunificar la izquierda del PSOE. Esta "nueva alianza" se reinventa sin un líder definido, y a pesar de abrir la puerta "de par en par" a Podemos, sigue siendo más una declaración de intenciones que una realidad tangible. Es la enésima "refundación" de un espacio que, a día de hoy, parece más un "estado de ánimo" que un proyecto político sólido, impulsado por IU, Movimiento Sumar, Más Madrid y Comunes.
La 'limpieza' que exige Sumar al PSOE y el eco de Cartagena
Mientras tanto, las tensiones no cesan en el panorama nacional. El ministro de Cultura y portavoz del movimiento Sumar, Ernest Urtasun, ha elevado el tono contra el PSOE, exigiendo "limpieza" y "acciones contundentes" tras las informaciones sobre la presunta trama urdida contra fiscales y agentes, que afectan a casos relacionados con el partido de Gobierno y la familia de Pedro Sánchez. Estas declaraciones evidencian la fragilidad de la coalición y la necesidad de Sumar de marcar perfil propio, incluso a costa de su socio.
Así, en este clima de incertidumbre, redefiniciones constantes y exigencias mutuas, la unanimidad de Sumar Cartagena desafía el caos general y brilla con luz propia. ¿Es un simple oasis en el desierto, una anécdota local sin mayor trascendencia? ¿O acaso esta pequeña asamblea, lejos de los focos de Madrid, ha logrado lo que la cúpula nacional no consigue: el consenso y un rumbo claro? El tiempo dirá si la unidad cartagenera es el espejo en el que debe mirarse un movimiento Sumar en horas bajas, o si, por el contrario, la marea de la desunión acabará engulléndolo todo.






