Economía

Los muros de piedra que salvan olivos milenarios de la sal

La isla croata de Pag, conocida por sus paisajes escarpados, su exquisito queso y sus ovejas merinas, esconde una peculiar batalla contra los elementos. El protagonista es un fenómeno natural que, aunque pueda parecer poético, supone una amenaza constante para su valioso patrimonio natural y agrícola: la bora, un viento gélido y seco que, al soplar desde la montaña Velebit, arrastra consigo gotas de agua de mar salpicando la costa. Este viento, capaz de crear un 'humo marino', deposita sal sobre la vegetación, poniendo en jaque a cultivos tan emblemáticos como sus olivos.

Un Ingenio Ancestral: Los Muros de Piedra Seca

Ante esta adversidad, los habitantes de Pag han demostrado una vez más su ingenio y arraigo a la tradición. La respuesta a la salinidad impuesta por la bora se materializa en impresionantes muros de piedra seca. Estas estructuras, construidas sin mortero, levantadas con la única fuerza de la gravedad y la habilidad manual, no solo delimitan pastos y propiedades, sino que hoy se erigen como un baluarte protector. La isla cuenta con más de 1.000 kilómetros de estos muros, un legado que ha sido reconocido y protegido por la UNESCO, considerándolos un patrimonio arquitectónico de valor incalculable.

La Protección de los Olivos de Lun

En la zona de Lun, famosa por sus antiguos olivares, la necesidad de proteger estos árboles milenarios ha impulsado la construcción de estructuras aún más ambiciosas. Filip Mandičić, un agrónomo de 30 años, ha liderado la edificación de un muro de piedra seca que destaca por sus dimensiones: un metro de ancho y casi dos metros de alto. Su objetivo es claro: salvaguardar los olivos del impacto directo de la bora y la salinidad que esta arrastra. Este muro, descrito como el más grande de su tipo en la región, es un testimonio de la dedicación y el amor por la tierra que caracteriza a los lugareños.

El Significado Cultural y la Pasión por los Olivos

La admiración por estos olivares y los muros que los protegen es palpable entre los habitantes y visitantes de Pag. "¿Qué es ese amor por los olivos?", comentan los lugareños, expresando su asombro ante la magnitud del esfuerzo. "Si no hubiera amor, ¿quién lo haría?", responde Mandičić, subrayando la profunda conexión emocional y el sentido de pertenencia que impulsa estas iniciativas. Estos muros no son solo barreras físicas, sino monumentos a las generaciones pasadas que los construyeron y un símbolo de la pasión por preservar un paisaje y una forma de vida únicos.

El Contexto de Pag: Tradición Frente a la Naturaleza

Si bien el fenómeno de la bora y la protección de los olivos son aspectos fascinantes de la actualidad de Pag, la isla es mucho más. Su riqueza cultural se extiende a sus ovejas, su queso de renombre internacional, y la singularidad de sus muros de piedra seca. La lucha contra la salinidad es solo una faceta más de este fascinante rincón del Adriático, un lugar donde el ingenio humano se alía con la fuerza de la naturaleza para preservar su legado agrícola.

En España, la política también ha estado marcada por declaraciones relevantes. El presidente de la Junta de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha abogado por un adelanto electoral o una cuestión de confianza para Pedro Sánchez, considerando que el momento actual es de "mayor riesgo para el PSOE en toda la democracia". Estas declaraciones, realizadas en Toledo, se suman a las peticiones previas de figuras como Felipe González y se producen en un contexto de debate interno en el partido socialista.

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