Economía

A los 90, su ‘operación Iron Man’ en Canadá dispara su fortuna

El gigante de Inditex no conoce la retirada. A sus 90 años, Amancio Ortega ha vuelto a dejar boquiabierto al mundo de las finanzas con una operación sorpresa en Canadá que consolida su imperio logístico y eleva su fortuna a cotas estratosféricas. Un movimiento que confirma su estatus de leyenda viva, capaz de seguir pulverizando récords como un auténtico campeón.

La jugada millonaria que redefine el tablero global

Mientras muchos celebrarían sus nueve décadas con un merecido descanso, Amancio Ortega ha ejecutado una de sus jugadas más audaces. El fundador de Inditex, a través de su brazo inversor Pontegadea, ha cerrado la compra del centro logístico más grande de Lactalis en Canadá. Una inversión de 115 millones de euros por las instalaciones de Oshawa (Ontario), que no es un hecho aislado, sino una pieza más de un tablero global donde ya ha adquirido otros colosos como The Post (700 millones) o el rascacielos Royal Bank Plaza (800 millones) en Toronto. Su apuesta por el país norteamericano es clara y contundente, demostrando una visión estratégica que pocos pueden igualar.

Este movimiento no solo reafirma su dominio en el sector inmobiliario logístico, sino que envía un mensaje claro: Ortega sigue en la élite, compitiendo al máximo nivel y diversificando su patrimonio con una maestría digna de los grandes deportistas que, contra todo pronóstico, siguen en la cima. Es la demostración de una resistencia y una ambición sin límites, propias de un 'Iron Man' de las finanzas que, lejos de pensar en el retiro, sigue ampliando sus dominios.

Dividendos de campeón: 3.234 millones que asombran al Ibex35

El éxito de Amancio Ortega no se mide solo en nuevas adquisiciones. Sus finanzas personales han alcanzado cifras de auténtica leyenda. En 2026, el magnate gallego percibirá la friolera de 3.234 millones de euros en dividendos. Lo más sorprendente es que esta fortuna proviene de apenas tres participaciones estratégicas en empresas del Ibex35, con Inditex (de la que posee el 59,7% del capital) como joya de la corona. Mientras otros diversifican hasta el infinito, Ortega concentra su poder donde tiene ventaja informativa, una táctica que ha demostrado ser infalible.

Esta estrategia de concentración, centrada en sectores regulados como Enagás –donde sus posiciones han subido un 30% en bolsa–, blinda su patrimonio frente a la volatilidad del mercado, incluso en un año marcado por la incertidumbre global. Es una clase magistral de gestión de capital, un auténtico manual para cualquier emprendedor que busque proteger su legado y asegurar flujos recurrentes. Una demostración de cómo se juega y se gana en la liga de los grandes inversores.

El origen del mito: de León a la conquista del mundo

Para entender la magnitud de Amancio Ortega, hay que recordar sus humildes inicios. Nacido en León, hijo de un ferroviario, pronto se mudó a La Coruña, donde su vida daría un giro. Comenzó en la mercería El Borbollón, aprendiendo los secretos de las telas. Con los años, junto a sus hermanos y su primera esposa, Rosalía Mera, transformó el salón de su casa en un pequeño taller donde fabricaban batas acolchadas. Aquella humilde empresa fue el germen de lo que hoy es Inditex, un imperio textil global.

Galicia se ha convertido en su refugio y base de operaciones, el lugar desde donde orquesta sus movimientos. Desde aquella primera tienda de Zara abierta en 1975 en A Coruña hasta la corporación multinacional actual, Ortega ha transformado por completo la industria de la moda. Su trayectoria es la de un autodidacta, un competidor nato que, desde abajo, construyó un legado inigualable. A sus 90 años, sigue demostrando que la ambición, la visión y la estrategia son las claves para mantenerse en la cima, sin importar la edad.

Amancio Ortega, sobre sus padres: «Sigo siendo el mismo hijo de ferroviario que llegó a La Coruña en un tren».

Amancio Ortega nació en León porque era allí donde estaba trabajando su padre en una estación de tren.

Al poco tiempo se mudó hasta La Coruña, donde estableció su vida, tanto personal como profesional.

Ahora, Galicia se ha convertido en su refugio y, también, es su base de operaciones.

Fue allí donde abrió su primera tienda de Zara y, también, donde ha criado a sus hijos y cuida de sus nietos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.