Macron, Meloni y Starmer sí en la cumbre europea de Berlín
La diplomacia europea se sacude con una decisión que resuena con fuerza en La Moncloa. El canciller alemán, Friedrich Merz, ha convocado una reunión restringida de las principales potencias europeas en Berlín, un encuentro estratégico para preparar la inminente cumbre de la OTAN, pero que ha dejado fuera a España y, por ende, a Pedro Sánchez. La cita, prevista para la próxima semana en la capital alemana, reunirá a pesos pesados como el francés Emmanuel Macron, el británico Keir Starmer y la italiana Giorgia Meloni, además del polaco Donald Tusk. La exclusión de España marca un nuevo frente diplomático para el Gobierno de Sánchez y subraya la estrategia de Berlín de limitar la participación a un núcleo reducido, el denominado “E5”, centrado en la coordinación de estrategias de seguridad, defensa y apoyo a Ucrania.
Merz da un golpe sobre la mesa europea
La decisión de Merz no es baladí. En plena preparación para la cumbre de la OTAN que se celebrará los días 7 y 8 de julio en Ankara, la convocatoria de esta reunión en Berlín busca aunar posturas entre las potencias clave. La ausencia de Pedro Sánchez en este foro supone un revés para las aspiraciones del Ejecutivo español de reforzar su protagonismo y consolidarse como interlocutor relevante en la escena europea. Fuentes apuntan a que la exclusión podría estar ligada a las tensiones existentes, particularmente en torno al compromiso de los países miembros de elevar el gasto en Defensa, una exigencia que Alemania impulsa con firmeza.
El ascenso de la ultraderecha y las fracturas internas
Este movimiento diplomático se produce en un contexto político complejo. En Alemania, el partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD) ha dejado de ser un mero partido protesta para consolidarse como una fuerza de "mayorías" o "de Estado". Las encuestas reflejan un ascenso constante, superando en intención de voto a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Friedrich Merz en algunas mediciones, lo que añade presión al canciller. Este auge de la ultraderecha en Alemania podría estar influyendo en las dinámicas de poder y en las decisiones estratégicas a nivel europeo.
Mientras tanto, en España, la exclusión de Sánchez de esta cumbre resuena en un tablero político marcado por la fragilidad del gobierno. La afinidad política entre el Partido Popular y Junts, y las críticas a la "gestión económica del sanchismo" que deja "un terreno abrasado", dibujan un escenario de constante desafío para el Ejecutivo. La exigencia de "convocatoria urgente de elecciones y dimisión" por parte de algunos sectores opositores, junto a la percepción de que "el mundo se libró de un capítulo más de la brasa infinita" generada por Sánchez, subrayan la tensión política interna que no pasa desapercibida en los foros internacionales.
España, ¿fuera de juego diplomático?
La exclusión de España de esta reunión en Berlín, si bien no es un hecho inédito –recordemos la cumbre sobre el estrecho de Ormuz convocada por Reino Unido en la que España también quedó fuera–, sí pone de manifiesto la necesidad de una reflexión profunda sobre la estrategia diplomática del país. En un momento crucial para la seguridad y la defensa europeas, con la guerra en Ucrania como telón de fondo y la preparación para la cumbre de la OTAN, la ausencia de España en estas conversaciones previas podría tener consecuencias significativas en la configuración de las políticas futuras y en la influencia del país en las decisiones clave. La pregunta que queda en el aire es si esta exclusión responde a una estrategia calculada de Berlín o si es un reflejo de la propia posición de España en el complejo entramado de alianzas y prioridades europeas.
Merz deja fuera a Sánchez de la reunión europea en Berlín para preparar la cumbre de la OTAN junto a Macron, Starmer y Meloni.
La decisión del canciller alemán, Friedrich Merz, de convocar en Berlín una reunión restringida de las principales potencias europeas sin contar con Pedro Sánchez ha abierto un nuevo frente diplomático para el Gobierno español en plena preparación de la próxima cumbre de la OTAN.






