Choque de misiles y un confuso pacto de paz que huele a trampa
El pulso entre Estados Unidos e Irán vuelve a encender las alarmas en Oriente Próximo. Washington ha calificado los ataques del lunes en el sur de Irán como acciones defensivas, asegurando que sus objetivos eran sitios de lanzamiento de misiles y embarcaciones que supuestamente colocaban minas. El Pentágono afirma haber actuado con "moderación" para mantener un alto el fuego que, según ellos, se mantenía desde hace semanas.
El Comando Central de EE.UU. (CENTCOM) detalló el derribo de cuatro drones iraníes cerca del estrecho de Ormuz y un ataque a una base en Bandar Abbas, que se disponía a lanzar un quinto dron. "Acciones puramente defensivas y destinadas a mantener el alto el fuego", insisten desde el Pentágono.
Teherán responde y acusa a EEUU de violar el alto el fuego
La réplica de Teherán ha sido contundente. El Ministerio de Exteriores iraní califica los ataques estadounidenses como una grave violación del alto el fuego y advierte a Washington de que asumirá la "responsabilidad de todas las consecuencias". La Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) asegura haber atacado una base aérea estadounidense en la región, en represalia por bombardeos previos de EEUU en el sur del país. Según la CGRI, la base atacada fue el "origen" del bombardeo contra Bandar Abbas. La agencia oficial iraní Mizan informa además del derribo de varios drones y un avión de combate que habrían ingresado en su espacio aéreo. Kuwait, por su parte, reportó la interceptación de "amenazas de misiles y drones hostiles", sin precisar su origen.
Un pacto de paz fantasma desata la incredulidad
En medio de esta escalada, la noticia de un supuesto acuerdo de paz entre Estados Unidos e Irán, anunciada por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, ha generado más confusión que alivio. Sharif, actuando como mediador, afirmó que ambas partes acordaron un "cese inmediato y permanente de las operaciones militares en todos los frentes" y la reapertura del Estrecho de Ormuz, con una ceremonia de firma prevista en Suiza. Incluso Donald Trump habría confirmado el acuerdo en su red social Truth Social: "¡Barcos del mundo, arranquen motores! Que fluya el petróleo!". Sin embargo, la falta de detalles y la contradicción con los ataques mutuos siembran serias dudas sobre la veracidad y el alcance real de este pacto.
El Estrecho de Ormuz, el tablero de ajedrez de la tensión
El Estrecho de Ormuz, arteria vital para el transporte mundial de petróleo, se confirma una vez más como el epicentro de la disputa. La anunciada reapertura choca frontalmente con la continua tensión y los incidentes en la zona. La seguridad de la navegación y el flujo de hidrocarburos penden de un hilo, con versiones contradictorias y una comunicación oficial inexistente entre ambas potencias. La situación subraya la fragilidad de cualquier alto el fuego y la complejidad de las relaciones entre EEUU e Irán en una región tan volátil.






