Margarita Robles desafía a Interior condecorando a mandos de la UCO en plena trama
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha lanzado un mensaje político de enorme calado dentro de la Guardia Civil. La titular de Defensa ha condecorado al general de brigada Rafael Vicente Yuste Arenillas, exjefe de la UCO, con la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Hermenegildo. Esta acción, publicada en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 20 de junio, se produce en plena tormenta por las revelaciones sobre la cúpula de Interior y su posible vinculación a una trama para desacreditar a investigadores. La decisión de Robles adquiere una evidente lectura política en el actual escenario.
El general Yuste figuraba recurrentemente entre los nombres que la cúpula del cuerpo quería, supuestamente, «poner de perfil». Esta maniobra buscaba apartar del foco a los investigadores de las causas más sensibles que cercaban al entorno del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La propia UCO documentó semanas antes una presunta estrategia para «desacreditar a la unidad policial» que instruía investigaciones que afectaban directamente al Ejecutivo. Interior avalaba entonces actuaciones internas contra estos investigadores, mientras la Dirección General de la Guardia Civil abría varias pesquisas que generaron gran controversia.
Robles envía un mensaje de apoyo a la Guardia Civil
La condecoración de Margarita Robles ahora parece una clara desvinculación de su Ministerio respecto a esas prácticas. El gesto de la ministra otorga un espaldarazo público a la profesionalidad de los mandos del cuerpo en un momento de máxima tensión institucional. Robles también ha reconocido al teniente coronel Antonio Balas con la Cruz al Mérito Militar con distintivo blanco. Este oficial, jefe del Departamento de Delincuencia Económica de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, fue objeto de intrigas por parte de la «fontanera del PSOE». Sus propios compañeros describen su carrera como «inmaculada, meticulosa y ejemplar», destacando su intachable trayectoria.
El Ministerio de Defensa ha destacado su «sobresaliente desempeño académico» y su brillante expediente. Balas obtuvo el número uno en el Curso de Altos Estudios de Inteligencia de la Defensa, lo que le valió este importante galardón. Su posición en la UCO lo sitúa en el epicentro de algunas de las investigaciones más sensibles y complejas del país, donde la unidad desempeña labores cruciales de análisis, rastreo financiero y apoyo técnico a los jueces instructores.
Este doble reconocimiento a mandos de la UCO, en un momento tan delicado para la Benemérita y las relaciones entre ministerios, no es casual. Margarita Robles envía una señal inequívoca de apoyo a la independencia y profesionalidad de la Guardia Civil, frente a las presiones políticas y las tácticas de desprestigio que habrían surgido desde la cúpula de Interior. Se consolida así una imagen de la ministra como defensora a ultranza de la integridad institucional y de los valores del cuerpo.
Defensa también elogia la sanidad militar
En otro orden de cosas, y demostrando su compromiso con todas las áreas de Defensa, Margarita Robles también ha elogiado recientemente la sanidad militar. La ministra ha destacado la labor del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. Este centro hospitalario gestionó con éxito un brote de hantavirus y un caso de fiebre hemorrágica de Crimea Congo, demostrando su alta capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias. La titular de Defensa ha agradecido personalmente y «de corazón» a los 270 sanitarios implicados en el operativo. Ella ha alabado su «silencio, su enorme profesionalidad, su dedicación y su entrega», subrayando el «excepcional trabajo» realizado. La ministra ha puesto en valor la capacidad de las Fuerzas Armadas y su compromiso con la salud pública.
Margarita Robles ensalza la sanidad militar en la gestión del brote del hantavirus. El Hospital Gómez Ulla trató al mismo tiempo un caso de fiebre hemorrágica de Crimea Congo. Una vez cerrada la gestión del brote de hantavirus, la ministra de Defensa aprovechaba para reivindicar este martes la labor del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla. Margarita Robles aseguraba que la institución mejor posicionada para enfrentarse a este brote era la sanidad militar. El centro hospitalario acogió a 14 españoles procedentes del crucero MV Hondius en el que se registró el brote de hantavirus, que dejó tres fallecidos en la embarcación, para hacer cuarentena. De esos 14, dos dieron positivo y tuvieron que ser internados en la unidad de aislamiento de lato nivel.






