El dato CLAVE que nadie mira en la jubilación anticipada y que te robará pensión
Miles de españoles sueñan con dejar de trabajar antes de tiempo, pero un funcionario de la Seguridad Social acaba de destapar una verdad incómoda que desbarata los planes de muchos. Alfonso Muñoz Cuenca, experto en pensiones, advierte que la jubilación anticipada esconde un factor crucial que casi nadie tiene en cuenta y que puede cambiar drásticamente el futuro de tu pensión.
Muñoz Cuenca, cuya voz resuena con autoridad desde la propia Seguridad Social, ha lanzado un aviso demoledor: la creencia generalizada de que basta con restar dos o cuatro años a los 65 para colgar las botas es un error garrafal. "La edad de jubilación anticipada depende de algo que casi nadie mira", sentencia el funcionario, desmontando uno de los mitos más arraigados entre quienes planean su retiro.
La clave, según Alfonso Muñoz Cuenca, no es una fórmula matemática simplista, sino una variable esencial y personal: la edad ordinaria de jubilación que corresponde a cada trabajador. Esta cifra no es universal; se construye a partir de los años cotizados individualmente. "La pregunta correcta no es cuándo puedo dejar de trabajar, sino cuál es mi edad ordinaria de jubilación", insiste, subrayando que ignorar este punto de partida es un error que se paga caro.
El 'hachazo' de los coeficientes reductores
Pero la complejidad no termina ahí. El funcionario de la Seguridad Social recuerda que adelantar el retiro lleva asociado un 'hachazo' directo a la cuantía final de la pensión. "Las jubilaciones anticipadas llevan asociadas unos coeficientes reductores, es decir, unas penalizaciones en la cuantía de la pensión", explica Muñoz Cuenca. Esto significa que, por cada mes que se anticipe la jubilación respecto a la edad ordinaria, la pensión se verá mermada. Una decisión que, si no se calcula con precisión, puede suponer una pérdida económica considerable.
En 2026, la edad ordinaria de jubilación se situará en 66 años y 10 meses para quienes no alcancen una determinada cotización, aunque se mantiene en 65 años para quienes acrediten al menos 38 años y tres meses cotizados. Estas cifras son el punto de referencia indispensable antes de siquiera plantearse una jubilación anticipada. Para calcular esa referencia, no solo cuentan los años ya trabajados, sino también la proyección de la carrera de cotización hasta la fecha en la que correspondería jubilarse.
Excepciones a la regla: profesiones de riesgo y bonificaciones
Aunque la norma general penaliza el retiro prematuro, existen algunas excepciones. Muñoz Cuenca también ha destacado la existencia de profesiones que, por su especial dureza o desgaste, tienen derecho a jubilarse antes sin las penalizaciones habituales. "Existen profesiones con derecho a jubilarse antes por coeficientes reductores de la edad; generan un desgaste tan intenso que requieren una protección", afirma. Estos colectivos, cuya actividad implica un riesgo o esfuerzo extraordinario, ven reconocida su situación con una edad de retiro anticipada protegida.
Pero no todo son recortes y penalizaciones. El experto en pensiones también ha puesto el foco en las bonificaciones que pueden incrementar la cuantía de la pensión. Una de las más relevantes es la relacionada con la crianza de los hijos. La Seguridad Social reconoce una bonificación de 270 días de cotización por hijo, cubriendo periodos sin cotizar entre los 9 meses antes del parto y los 6 años tras el nacimiento. Un detalle que, para muchos, puede suponer un aumento significativo en el cálculo final de su prestación.
Además, Alfonso Muñoz Cuenca ha aclarado que el porcentaje de retención del IRPF en la pensión no es fijo, sino que depende de factores como el importe bruto, la situación personal y familiar, y los tramos autonómicos. Las pensiones contributivas se consideran rendimientos del trabajo y, por tanto, están sujetas a retención, pero cada caso es un mundo. La media se sitúa en torno al 7%, pero puede variar drásticamente.
En definitiva, el mensaje de Alfonso Muñoz Cuenca es claro: la jubilación es un laberinto de normativas y cálculos que exige una información precisa y personalizada. Ignorar los detalles o fiarse de mitos puede tener consecuencias devastadoras para el bolsillo de los futuros pensionistas. La clave está en informarse bien y no dar nada por sentado, especialmente cuando se trata de tu futuro económico.
Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social: "El porcentaje de retención del IRPF en la pensión depende de varios factores".





